Google lanzó un proyecto sobre la amenaza climática en el patrimonio cultural

Publicado:
| Periodista Digital: EFE

"Heritage on the Edge" reúne en la misma web más de 50 videos y documentos, modelos en 3D, rutas virtuales y entrevistas con profesionales y comunidades locales.

Entre los cinco enclaves Patrimonio de la Humanidad están los moáis de Rapa Nui.

Google lanzó un proyecto sobre la amenaza climática en el patrimonio cultural
Llévatelo:

Google Arts and Culture presentó en Londres un proyecto sobre los impactos que el cambio climático tiene sobre el patrimonio cultural y cómo los profesionales, junto a las comunidades locales, responden al desafío.

"El patrimonio nos ofrece una óptica importante y particular para ver esa amenaza y reconocer que está sucediendo. Debemos aprender a adaptarnos, planificar las pérdidas y saber cómo preservarlo digitalmente", declaró a Efe durante la presentación Chance Coughner, arqueólogo digital de Google Arts and Culture.

La iniciativa, "Heritage on the Edge" (Patrimonio en peligro), reúne en la misma web más de 50 videos y documentos, modelos en 3D, rutas virtuales y entrevistas con profesionales y comunidades locales sobre lugares emblemáticos que están amenazados por la crisis del clima.

Desde un computador, tablet o teléfono inteligente, el usuario puede visitar cinco enclaves Patrimonio de la Humanidad que son mucho más que destinos turísticos: los moáis de Rapa Nui (Isla de Pascua), la gran ciudad-mezquita de Bagerhat en Bangladesh, la ciudad de adobe de Chan Chan en Perú, el castillo de Edimburgo en Escocia y Kilwa Kisiwani en Tanzania.

El proyecto, realizado por Google en colaboración con el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) y CyARK, una organización sin fines de lucro que digitaliza el patrimonio cultural mundial, ensambla testimonios de expertos, locales y visualizaciones para dar una perspectiva global de la amenaza para estos enclaves.

"Queríamos hacerlo en sitios geográficamente diferentes y diversos, tener un lugar en Europa, un lugar en África, un lugar en Asia, Polinesia y en América del Sur. Pero la realidad es que hay miles de sitios en todo el mundo que obviamente están viéndose afectados por el cambio climático", dijo Coughner.

El arqueólogo no descartó expandir el proyecto en el futuro, de forma que también pueda llegar a regiones del norte y a áreas que tienen arqueología subacuática.

"Las voces son en realidad la historia de estos sitios que tal vez en 100 ó 200 años ya no están allí, tal vez incluso dentro de menos tiempo. Entonces, incluso si tenemos modelos en 3D, o si encontramos una manera de proteger el sitio (...), aún se trata de la gente", comentó Coughner.

En su opinión, la iniciativa gira alrededor de esta idea, la necesidad de dar a conocer los testimonios para divulgar y, además, ver cómo la pérdida del patrimonio es un problema para el tejido social de estas comunidades que, sin embargo, luchan diariamente por preservarlo.

"Están identificando cómo podemos resolverlo y esa es la parte que realmente me inspira y me hace sentir muy optimista. Y la única forma de hacerlo es continuar con la comunicación para que más personas se enteren y más enclaves y organizaciones públicas y privadas se unan para trabajar juntos para lograrlo", destacó Coughner.

Los contenidos de la plataforma hacen una recopilación de cómo inundaciones, tormentas, erosión, calentamiento o edificación son fenómenos que asociados al cambio climático afectan de forma directa al patrimonio cultural, tanto en la superficie como en lugares subterráneos.

Y estos procesos físicos, que siempre han estado ahí y ahora ocurren con mayor frecuencia y violencia, se suman a otros que dañan los monumentos indirectamente, como ciclos hielo-deshielo, lluvias torrenciales o sequías extremas.

En el marco de este mismo proyecto, CyArk realizó programas locales de capacitación para evaluar las vulnerabilidades de los diferentes sitios y su plan de adaptación, con el objetivo de apoyar a los administradores del patrimonio y a los encargados de la conservación "in situ".

"Todos los datos se devuelven a los enclaves, de forma que pueden usarlos y modificarlos para informar y también para ayudar con su propia estrategia de conservación", precisó Coughner.

Estos datos obtenidos a partir de la digitalización de los enclaves también están disponible y se ofrecen en la plataforma en acceso abierto para que restauradores, investigadores y profesores puedan avanzar en la conservación de los mismos.

La web del proyecto ya está disponible para su visita en diferentes dispositivos.

LEER ARTICULO COMPLETO

Suscríbete a nuestro newsletter