Afamado fotógrafo Henri Cartier-Bresson falleció a los 95 años
El que fuera considerado como uno de los padres del fotoperiodismo falleció el lunes 2 de agosto en la localidad de L'Isle sur la Sorgue, en el sureste francés.
El que fuera considerado como uno de los padres del fotoperiodismo falleció el lunes 2 de agosto en la localidad de L'Isle sur la Sorgue, en el sureste francés.
Henri Cartier-Bresson, uno de los padres del fotoperiodismo y cofundador con Robert Capa de la agencia Magnum, murió el lunes 2 de agosto a los 95 años en L'Isle sur la Sorgue, ubicada en el sureste de Francia, informó este miércoles la prensa gala, que citó a familiares del malogrado profesional.
No se indicó su causa precisa de muerte, aunque se dijo que en los últimos tiempos su salud se había debilitado de forma significativa y en los últimos días había dejado de alimentarse.
El francés fue calificado por expertos como uno de los mayores testigos artísticos y documentales del siglo XX, por su prolífica obra que retrató imágenes de guerra, viajes y de perfiles de los grandes personajes de su tiempo.
Nacido un 22 de agosto de 1908 en la localidad de Chanteloup, Cartier-Bresson mostró desde temprano una especial aptitud para las artes plásticas, especialmente la pintura, pero una vez en la adolescencia optó por destinar sus esfuerzos a la fotografía.
Durante su carrera Cartier-Bresson documentó la Guerra Civil española, la liberación de París durante la II Guerra Mundial, la muerte en India de Mahatma Ghandi y la caída de Pekín en manos de las fuerzas de Mao Zedong en 1949.
En 1954, el francés se convirtió en el primer fotógrafo occidental que pudo entrar en la Unión Soviética tras la muerte del dictador Josef Stalin el año anterior. Sus aventuras lo llevaron a recorrer un total de 23 países.
El hombre que afirmaba que la cámara era "la prolongación" de su ojo y su doctrina del "instante decisivo" en la fotografía lo convirtió en uno de los maestros indiscutibles de ese arte en todo el mundo.
Según sus propias palabras, esta técnica consistía en esperar que cualquier situación alcanzara su punto álgido, momento preciso en que se podía captar la imagen más significativa del hecho.
Otra de sus particularidades fue que jamás recortó sus negativos y los positivaba completos, sin encuadrar, por lo que siempre persiguió lograr la mejor composición antes de disparar. (Agencias)