Marcelo Salas tuvo una noche mágica en triunfo de River Plate en la Libertadores

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Autor: Redacción Cooperativa

El ariete chileno tuvo su mejor presentación desde que volvió a Argentina, al marcar dos goles y participar en las otras dos conquistas del cuadro millonario en la victoria por 4-2 sobre LDUQ.

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Marcelo Salas mantiene la magia, el olfato goleador, el instinto asesino intacto. Eso es indudable y el delantero chileno lo demostró siendo la gran figura de River Plate en la victoria del cuadro argentino por 4-2 sobre Liga Deportiva Universitaria de Quito, resultado que le valió instalarse en los cuartos de final de la Copa Libertadores 2005.

 

El ariete nacional apareció en toda su dimensión con dos goles y con una actuación digna de sus mejores tiempos, donde además de participar en las otros dos conquistas, se dio el gusto de mostrar con sacrificio y ganas las cualidades que lo llevaron a situarse entre los mejores delanteros del planeta.

 

Un zurdazo de gran factura bastó para que Marcelo Salas comenzara a encandilar a los 40 mil hinchas de River Plate que llegaron al Monumental de Núñez.

El chileno jugó 63 minutos y en el momento del cambio fue ovacionado por los 40 mil espectadores que llegaron al Monumental de Núñez.

 

Implacable frente al arco, líder y capitán de su equipo. Soberbio, capaz de enfrentar a la adversidad. Así es Salas y lo demostró con creces. El chileno estuvo demoledor desde el arranque del partido ante el timorato elenco ecuatoriano.

 

Quizás, queriendo demostrar su vigencia y buscando aplacar las duras críticas que recibió en el último tiempo -por el que llamaron el "desgarro más largo en la historia del fútbol argentino"-, el chileno ingresó, ante la ausencia de Marcelo Gallardo, con la jineta de capitán y bastaron seis minutos para verlo en toda su dimensión.

 

Salas, su magia y dos goles

 

Implacable se mostró Marcelo Salas frente al arco y además de anotar en dos ocasiones, se esmeró en ser protagonista de otros dos tantos.

El temuquense recibió un pase de Luis González, controló con derecha y sin que la pelota diera en el césped sacó un zurdazo desde unos 25 metros que batió la estantería de los quiteños. Inimaginable para los más incrédulos hinchas de River.

 

Eso a él no le importó y tal como lo hizo en Universidad de Chile, en Lazio y en la selección chilena, posó su rodilla derecha en el pasto e indicó al cielo para celebrar como lo que es: un 'Matador'.

 

No bastó la primera estocada, que recordó aquella joya que le anotó a Inglaterra en Wembley. El capitán de la selección nacional se mostró punzante, al igual que todo el equipo, y sólo tres minutos después de la apertura de la cuenta, una gran jugada entre el uruguayo Carlos Diogo y Daniel Montenegro fue finiquitada por el ariete nacional.

 

Pese al esfuerzo del visitante Néicer Reasco por despejar la entrada de Salas, el balón ingresó. Fue el segundo del jugador formado en Universidad de Chile.

 

En el segundo tiempo, LDUQ, que en el primer lapso ofreció escasa voluntad para cambiar su suerte, dio un toque de alerta a los 11 segundos de reanudado el partido con un violento remate del peruano Roberto Palacios, que se incrustó en las mallas de River Plate.

 

Con el 2-1, los penales decidirían al ganador de la serie, pero el equipo de Núñez no estaba para sorpresas y tras un remate pifiado de Luis González y el pivoteo de Federico Domínguez, apareció Salas para obstruir el despeje del paraguayo Carlos Espínola, quien terminó marcando en propia meta (48').

 

La reacción del equipo quiteño quedó en nada. Ante ese golpe, bajaron los brazos y nuevamente se vieron sobrepasados por el aluvión millonario.

 

Así, a los 59 minutos, Salas aguantó un balón en el área y tocó para la aparición de Luis González, quien con un remate colocado puso la cuarta diana.

 

Cuatro minutos después, Leonardo Astrada hizo ingresar a Víctor Zapata Salas, quien se fue en medio de una cerrada ovación.

 

El gol de Carlos Espínola (ahora la embocó en el arco contrario), a los 65 minutos, puso la nota de angustia en el Monumental, pues el equipo foráneo quedó a un tanto de la clasificación gracias a los tantos como visitantes, pero tal como aconteció a lo largo de todo el partido, el conjunto adiestrado por el peruano Juan Carlos Oblitas careció de argumentos para amagar la opción de River Plate, elenco que en cuartos de final se enfrentará a Banfield.

 

Salas demostró que su magia, su talento y su liderazgo están vigentes y que está para volver a ser el "Matador" que nos deslumbró.

 

Estadísticas

 

River Plate 4: Franco Costanzo; Carlos Diogo, Horacio Ameli, Eduardo Tuzzio, Federico Domínguez; Luis González, Javier Mascherano, Rubens Sambueza (71' José Sand), Daniel Montenegro (75' Jairo Patiño); Marcelo Salas (63' Víctor Zapata), Ernesto Farías. DT: Leonardo Astrada.

 

LDUQ 2: Cristián Mora; Néicer Reasco, Carlos Espínola, Giovanny Espinoza, Paul Ambrossi; Edison Méndez (41' Martín García), Alfonso Obregón, Patricio Urrutia, Roberto Palacios; Elkin Murillo (4' Alex Aguinaga-78' Luis Garcés), Ariel Graziani. DT: Juan Carlos Oblitas.

 

Goles: 1-0, 6' Marcelo Salas. 2-0, 11' Marcelo Salas. 2-1, 46' Roberto Palacios. 3-1, 48' Paul Ambrossi (autogol); 4-1, 59' Luis González. 4-2, 65' Carlos Espínola.

 

Arbitro: Carlos Amarilla (Paraguay).

Amarillas: Amelli, Montenegro (RIV); Aguinaga, Ambrossi (LDU).

Expulsado: 77' Ambrossi.

Estadio Monumental de Núñez, Buenos Aires. (Cooperativa.cl)

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