La liga española condenó los insultos y amenazas registrados en Sevilla, equipo en que juegan Alexis Sánchez y Gabriel Suazo, tras la derrota de su equipo ante Real Oviedo por 1-0, en partido disputado como visita el domingo por la jornada 30.
Un grupo de aproximadamente veinte aficionados increpó a jugadores, directivos y empleados del club hispalense, primero en el aeropuerto de San Pablo y luego a la salida de la Ciudad Deportiva, donde los futbolistas habían acudido a recoger sus vehículos. Agentes de la Policía Nacional impidieron que los hechos escalaran.
En respuesta, la patronal del fútbol profesional anunció que emprenderá acciones legales.
"LaLiga va a proceder a denunciar los graves hechos producidos en el día de ayer en Sevilla, así como otros de los que ha tenido conocimiento, ejercitando las acciones oportunas por las vías jurisdiccionales competentes y colaborando con las autoridades y con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para la identificación de los responsables", señaló el organismo en un comunicado.
LaLiga también fue categórica en su mensaje respecto a los límites de la crítica dentro del fútbol.
"La discrepancia, la exigencia y el descontento pueden formar parte del fútbol. Las amenazas, los insultos graves, los deseos de muerte, el señalamiento personal y cualquier forma de hostigamiento o amedrantamiento, no tienen cabida ni en el deporte ni en una sociedad democrática", expresó.
"Quien traspasa la línea de la crítica y entra en la amenaza, la intimidación o el acoso deja de actuar como aficionado y pasa a actuar como violento. Y frente a los violentos, LaLiga actúa y actuará", concluyó.
Con la derrota ante Real Oviedo, Sevilla encadena tres caídas consecutivas y se ubica en la decimoséptima posición con 31 puntos, a solo dos de los puestos de descenso.
Por detrás figuran Elche (29 puntos), Levante (26) y el propio Real Oviedo (24). Fue además el primer partido del español Luis García Plaza en el banco andaluz, tras la destitución del argentino Matías Almeyda el pasado 23 de marzo.