Bielsa se despidió de Uruguay: Es doloroso, por las ilusiones que me hice y lo mal que terminó
El técnico argentino habló casi una hora y media en su conferencia de despedida.
El técnico argentino habló casi una hora y media en su conferencia de despedida.
El técnico argentino Marcelo Bielsa, en una conferencia de prensa que se extendió por cerca de una hora y media, se despidió de la selección de Uruguay, asumiendo la responsabilidad por la "decepción" en el Mundial 2026 y expresando su dolor por "lo mal" que terminó el proyecto.
"Para mí, este cierre, esta despedida es dolorosa, por las ilusiones que yo me hice cuando tomé este proyecto, por lo mal que terminó. Por el esfuerzo, arrastré a mucha gente, a los jugadores, han sido de una capacidad de esfuerzo enorme", declaró Bielsa en la sede de la Asociación Uruguaya de Fútbol.
Respecto al análisis de Uruguay en el Mundial, Bielsa, en su estilo, explicó: "Tengo la obligación de calificar la actuación del equipo dirigido por mí. Creo que, como es una pregunta inevitable, siento que hemos decepcionado a los aficionados, es una frustración muy grande, que era totalmente imprevisto que la posición final nuestra fuera la que fue, difícil de imaginar".
"Es una caída que nadie puede admitirla, aceptarla o soportarla. Me refiero especialmente al público, los que son destinatarios de lo que nosotros hacemos. El fútbol es una cosa que mueve pasiones, las emociones y explicar lo que protagonizamos es una formalidad, que sea dicha, por más sincera que sea la explicación, no puede ser aceptada", agregó.
Además, remarcó que "no puedo justificar la posición que obtuvimos, sintéticamente, la gestión que yo hice de los recursos con los que contaba, la calidad de los jugadores disponibles, no fue suficiente. Hicimos lo máximo, tanto yo, mis compañeros de trabajo y los jugadores, y no alcanzó".
Bielsa agradeció a la AUF y también por el apoyo que recibió de los hinchas antes del Mundial, aunque también se refirió a aquellos que lo tildan de "vendehumo".
"Se descibre como vendehumo al que explica un fracaso con argumentos. Los argumentos no hacen que el fracaso sea menor, el fracaso es fracaso, porque hiere a la gente y no hay forma de resolverlo.
El trasandino, exDT de La Roja, también abordó las consultas sobre varias situaciones que supuestamente ocurrieron internamente en el plantel uruguayo, indicando que nunca hubo una solicitd para cambiar la estrategia de juego.
"Puedo decir que eso no sucedió, y de haber sucedido, sería algo que no hablaría bien de los jugadores. El partido con España, la observación claramente indica que jugamos de acuerdo a mis ideas, que siempre fueron las mismas", comentó.
Sin embargo, admitió que accedió a unificar los entrenamientos a un solo grupo, por petición de los seleccionados, y también a reducir las charlas técnicas.
El entrenador explicó que dichas charlas, que no superaban los 10 minutos, abordaban análisis de rivales, arbitrajes, corrección de errores y motivacionales.
Bielsa aseguró que aceptó las sugerencias al considerar que "el destinatario del mensaje tiene derecho a decir qué prefiere". Además, restó importancia a las filtraciones de estas cumbres, asegurando que los jugadores "no hicieron nada" que le impidiera conducirlos.
Respecto al cambio del capitán Federico Valverde en el partido con España, subrayó que "de ninguna manera lo expuse" y que "no tengo ningún problema con él".
Y sobre la situación de Muslera, elogió la "grandeza" del guardameta, quien pidió el cambio en el entretiempo, después de haber cometido un grave error en el gol de los españoles.
"Voy a hablar algo de la grandeza de Muslera (...) Muslera me dijo, que él estaba tan golpeado por el error que había cometido, seguramente vinculándolo con situaciones anteriores, que prefería dejar de jugar, por que las posibilidades del grupo estaban intactas y él no estaba en la mejor condición para afrontar ese segundo tiempo, donde teníamos todo por conseguir. Eso me pareció de una grandeza impropia en el fútbol actual", expresó el rosarino.
Por último, Bielsa se disculpó por el momento de furia que tuvo tras la eliminación.
"Después del partido con España, hay obligaciones con la empresa que compra los derechos, y manejan el tiempo de la angustia como si fuera el mismo de la felicidad, yo reaccioné por la tardanza en las preguntas que debía responder, y reaccioné porque tardaban. Estaba sobrepasado por el dolor y no fui todo lo educado que hubiera correspondido", concluyó.