La provincia canadiense de Ontario se ve envuelta en una controversia por la especulación de entradas para el Mundial de fútbol de 2026 en Toronto, donde boletos para partidos como el inaugural de Canadá se ofrecen hasta por 29.429 dólares estadounidenses. Esta situación ocurre a pesar de una nueva legislación implementada el 20 de marzo, la cual prohíbe la reventa de entradas por encima de su valor nominal, buscando frenar los precios excesivos en eventos deportivos y culturales.
Mientras plataformas como Ticketmaster y FIFA Marketplace han acatado la ley provincial retirando las entradas de Toronto de sus sitios, StubHub se niega a hacerlo, alegando falta de claridad en las indicaciones. Ante esta postura, el Gobierno de Ontario ha sido enfático en que la regulación está vigente y exige su aplicación inmediata por parte de todas las empresas de reventa, recalcando la obligación legal de adherirse a la normativa.
La polémica no solo ha afectado la venta de entradas a partidos, sino que también se extendió al FIFA Fan Festival. Aunque la FIFA había declarado que este evento sería gratuito, Toronto inicialmente planeó cobrar la admisión. Tras recibir críticas, las autoridades municipales revirtieron la decisión, garantizando la gratuidad del 80% de las 20.000 entradas diarias, mientras que el resto se venderá a precios que oscilan entre los 100 y 300 dólares canadienses para cubrir parte de los costos.