Fijarse en la identificación del proveedor es primordial para contratar servicios por internet
Exigir una copia física o electrónica del contrato es fundamental.
Rigen las mismas garantías que en las compras realizadas personalmente.
Exigir una copia física o electrónica del contrato es fundamental.
Rigen las mismas garantías que en las compras realizadas personalmente.
Antes de contratar un servicio a través de internet es necesario tomar algunas precauciones para que la experiencia sea satisfactoria y no se transforme en un dolor de cabeza.
En primer lugar, el Servicio Nacional del Consumidor recomienda fijarse en que el sitio de la empresa entregue su identificación completa, es decir, dirección, teléfono, fax y correo electrónico, para que el cliente sepa donde dirigirse en caso de presentar dudas sobre el producto o servicio.
Además, es importante que la página cuente con toda la información necesaria para que el interesado realice una compra informada, como el precio final incluido el IVA, los costos de envío, las garantías, las formas de pago disponibles, condiciones de envío del producto y restricciones geográficas para la entrega del producto o la prestación de un servicio. Es primordial recordar que las empresas tienen la obligación de respetar el precio publicado de un producto o servicio, ya sea en la tienda, sitio Web o en catálogos de venta.
Una vez realizada la compra, es necesario solicitar la entrega de una copia física o electrónica del contrato, donde aparezcan todas las condiciones que se le ofrecieron al momento de hacer la adquisición.
Si una vez comenzada la prestación del servicio -o recibido el producto- no se siente conforme con el, tiene derecho a arrepentirse y dejar sin efecto la contratación hasta diez días desde que le llegó el producto o contrató el servicio y en caso de no haber recibido el contrato durante ese tiempo, el plazo para arrepentirse se amplía automáticamente a noventa días.
Finalmente, en caso de recibir ofertas por medio del correo electrónico, es fundamental recordar que para contratar un servicio es necesario manifestar expresamente el deseo de hacerlo y que el silencio de ninguna manera significa su aceptación.