Las claves para ahorrar en el supermercado
El alza en los precios de alimentos tan habituales como la leche, los fideos, el pan y las verduras llama a tomar medidas para maximizar el dinero para compras.
El alza en los precios de alimentos tan habituales como la leche, los fideos, el pan y las verduras llama a tomar medidas para maximizar el dinero para compras.
Hacer una lista de compras o planificar un menú semanal ya no basta para mantener la economía doméstica con el alza en el precio de los comestibles, pero para enfrentar el nuevo panorama hay algunas simples medidas que pueden contribuir a estirar al máximo el presupuesto destinado al supermercado.
El plan comienza antes de ir a comprar, porque mantener el refrigerador y la despensa ordenados es fundamental para definir más fácilmente qué comprar y cuánta cantidad, así como conservar una lista en la cocina e ir chequeando a medida que se acaban los productos.
Ir al supermercado con hambre no es una buena estrategia, ya que si siente que sería capaz de comerse un buey entero es probable que lo compre si se lo ofrecen.
Es mejor idea ir después de alguna comida para no cegar el sentido común.
En esa misma línea, según el portal Tipnut.com, ir con los niños o muy apurado no es muy convenientes ya que no hay tiempo -ni ánimo- de buscar las mejores oportunidades.
Preocuparse del hijo jugando fútbol en un pasillo o tener sólo 15 minutos para hacer la compra mensual tienden a distraer del ahorro.
En la sala de ventas
Una vez en el supermercado, saber cuánto cuestan los ítemes principales de la compra ayuda a distinguir una oferta, pero no sólo el precio es un punto a considerar, sino también la fecha de vencimiento, ya que un pack de productos que expira en un par de días, aunque sea más barato, será menos económico si hay que botar dos tercios de él.
En este ámbito, también es importante considerar que los productos más frescos tienden a estar ubicados al final del estante o en los espacios bajos, así es que para conseguir la mejor fecha, es necesario hacer un poco de gimnasia.
Entrenar el ojo también es fundamental. Hay que mirar toda la góndola de productos y no sólo los productos a la altura de la vista.
En general, las grandes marcas ocupan los espacios más destacados y al alcance de la mano, por lo que algunos productos más económicos o ciertas promociones tienen más difícil acceso, como la última fila del estante.
Por otra parte, en los no perecibles o en artículos de tocador, como jabones, pasta de dientes o shampoo, comprar packs puede ser una buena oportunidad, ya que son productos que se pueden guardar con seguridad.
Otras opciones
De acuerdo a cifras entregadas a principio de mes por el Gobierno, en las ferias libres el precio de frutas y verduras se ha mantenido e incluso bajado en algunos casos
Por eso, una visita a la Vega Central o a alguna feria de fin de semana puede ser una gran ayuda al presupuesto, especialmente en caso de tener una familia grande o ser adepto a la comida "verde".
También iniciar un pequeño huerto de especias, con los condimentos más utilizados en la cocina, conforma un pequeño ahorro y al mismo tiempo una oportunidad de disfrutar su sabor fresco.
De vuelta de las compras, hay que dividir productos como las carnes o las cecinas en porciones pequeñas y congelarlas así, contribuye a ocupar sólo lo necesario y a evitar tanto el desperdicio de alimentos como las semanas rutinarias comiendo lo mismo simplemente porque está descongelado y no se puede perder.
Finalmente, lo principal es conocer las costumbres de la casa.
Tener claro qué se come, qué se usa, qué se utilizará y qué no para que el presupuesto del supermercado se atenga a la realidad y pueda ser invertido de una manera óptima. (Cooperativa.cl)