El precio del crudo, que este viernes marcó en la preapertura un nuevo máximo histórico en 75,78 dólares, acabó la sesión con un descenso de más de un dólar, debido a un cierto relajamiento en las tensiones con Irán.
Al cierre de la sesión regular, los contratos de futuros para agosto del Petróleo Intermedio de Texas (WTI), retrocedieron 1,05 dólares, hasta los 74,09 dólares por barril (159 litros).
Los contratos de gasolina para entrega en agosto se negociaron a 2,2325 dólares por galón (3,78 litros), después de restar dos centavos al cierre del jueves 6 de julio.
El gasóleo de calefacción para ese mismo mes se cruzó al cierre a 2,0104 dólares, medio centavo menos que el jueves.
Los contratos de gas natural para agosto sufrieron un descenso de 14 centavos, hasta los 5,52 dólares por mil pies cúbicos.
La sesión comenzó con fuertes alzas, debido a la caída en las reservas de crudo en Estados Unidos y a las tensiones con Irán y Corea del Norte, lo que elevó los precios al nivel de los 75,78 dólares.
También en Londres, el barril de crudo Brent, de referencia en Europa, superó por primera vez los 75 dólares y alcanzó un precio récord de 75,09 dólares.
No obstante, los mercados apreciaron un cierto relajamiento en el conflicto iraní, después que el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Ali Lariyani, afirmara este viernes que no ve motivos para ser pesimista sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo con la comunidad internacional.
La oferta planteada a Irán en junio pasado por la UE, Alemania y los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU consiste en un conjunto de incentivos que incluye tecnología de punta nuclear de uso civil y ventajas económicas.
El régimen de Teherán, que para negociar este conjunto de incentivos debe suspender antes todas sus actividades de enriquecimiento de uranio, recibiría un reactor de agua ligera y el combustible necesario para su funcionamiento, así como el respaldo internacional a su candidatura para ingresar en la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Además del conflicto con Irán, la comunidad internacional está pendiente de la resolución que negocia el Consejo de Seguridad de la ONU contra Corea del Norte, por el lanzamiento de misiles de prueba.
Otro elemento de influencia en el precio del petróleo ha sido el descenso en las reservas de crudo de Estados Unidos, el mayor consumidor del mundo.
Según la Agencia de Información de Energía (EIA, en inglés), que es la división estadística del Departamento de Energía, las existencias de crudo bajaron la semana pasada en 2,4 millones de barriles.
No obstante, la cifra total de existencias, 341,3 millones de barriles, supera en un 3,6 por ciento a la cifra de hace un año.
Los analistas también siguen de cerca la evolución de las reservas de gasolina, que la pasada semana aumentaron en 700.000 barriles, hasta 213,1 millones.
Ese volumen es, sin embargo, un 1,4 por ciento inferior al que había acumulado en igual periodo del año anterior. (EFE)