Un tiroteo acabó este lunes con la vida de seis personas en el norte de Alemania, todas ellas empleadas de los servicios sociales y de un centro de acogida para mujeres, hecho originado probablemente por una disputa por la custodia de la hija del presunto perpetrador, según informaron las autoridades.
La ministra del Interior de Baja Sajonia, Daniela Behrens, excluyó en una rueda de prensa que hubiera una justificación "política o económica" y habló de un acto cometido "con extrema sangre fría" que dejará una profunda marca en Stade, localidad de aproximadamente 50.000 habitantes.
"Creemos que los motivos tienen que ver con su entorno, con una disputa sobre custodia. El presunto perpetrador tenía hoy lunes una cita con varias de las víctimas para hablar de la custodia de su hija de tres meses", declaró por su parte la presidenta de la Dirección de Policía de Luneburgo, Kathrin Schuol.
El tiroteo se produjo sobre las 12:10 hora local (10:10 GMT). La hija en cuestión se encontraba en el lugar de los hechos con su madre, aunque la jefa de la Policía no quiso precisar si las dos residían en el centro de acogida y si la mujer estaba separada del sospechoso.
La niña se encuentra ahora bajo custodia de los servicios sociales y la madre, que ha sido arrestada, está siendo interrogada por la policía.
Schuol explicó cómo varias patrullas llegaron pasado el mediodía al centro de acogida para mujeres con hijos pequeños a su cargo tras recibir varias llamadas de alerta por disparos.
Una mujer vinculada al entorno familiar del sospechoso fue detenida tras una persecución policial con disparos. (FOTO: EFE)
Se encontraron allí cuatro muertos, a los que se sumaron un quinto que falleció pese a los intentos de reanimación y un sexto que pereció en el hospital. Eran exclusivamente empleados del centro de acogida y de los servicios sociales de menores -cuatro mujeres y dos hombres, en total- y no personas que residieran en las instalaciones.
Tras asegurar el perímetro, los agentes lograron detener a poca distancia del lugar al presunto perpetrador, que había huido en un vehículo conducido por una mujer "con una estrecha conexión con la familia del autor".
Los dos resultaron ilesos pese a que la policía abrió fuego en repetidas ocasiones para obligarles a parar y se encuentran ahora en custodia policial.
El sospechoso es un hombre de 45 años y nacido en Alemania, pero de raíces turcas, explicó Schuol. Tenía antecedentes policiales por amenazas, pero no estaba considerado peligroso por las autoridades. Se desconoce cómo había obtenido el arma de fuego que presuntamente empleó, puesto que carecía de permiso de armas.