La Fiscalía presentó este martes un informe en el que pide que se declare "judicialmente probado" que desde una base de la Fuerza Aérea en las afueras de Buenos Aires partían los denominados "vuelos de la muerte", en los que detenidos por la dictadura argentina eran arrojados vivos al océano Atlántico.
El fiscal Federico Delgado da por probado, con base en más de 600 testimonios de ex conscriptos, que en la Primera Brigada Aérea de El Palomar, en la zona oeste del Gran Buenos Aires, funcionó un centro de detención clandestino que excedió los "vuelos de la muerte".
"Nos faltan pruebas, nos falta información que contenga nombres de víctimas... pero aún así podemos explicar cómo funcionaba un centro de detención clandestino que permanecía en la penumbra de la historia, pese a la advertencia que realizó" el escritor argentino Rodolfo Walsh, señala el documento.
Como recuerda el propio fiscal en el texto, en marzo de 1977, un día antes de ser asesinado a tiros, Walsh denunció en una carta abierta al Gobierno militar que se arrojaban prisioneros al mar desde los aviones de la Primera Brigada Aérea.
Vuelos regulares y "los otros"
El fiscal asegura que desde la base aérea despegaban tanto vuelos "regulares", como los que "llevaban por el país los planteles de fútbol que competían en el Mundial de 1978", que se celebró en Argentina, como "los otros,los vuelos de la muerte".
"Así como había personas privadas ilegalmente de la libertad, otras disfrutaban de las piletas, las canchas de tenis e incluso de un frontón, en el que otras personas esperaban ser 'trasladadas' en un avión con el preciso significado que esa palabra tenía en el plan criminal: la muerte", denuncia Delgado.
Los detenidos eran generalmente trasladados, tanto de día como de noche, en aviones Hércules y Fokker de la Fuerza Aérea, en grupos que rondaban las 20 ó 30 personas, aunque "también existían trasladados muy numerosos, de aproximadamente ochenta personas por vuelo", precisa el texto.
"Los vuelos duraban entre veinte y treinta minutos, y los aviones solían regresar vacíos. La frecuencia podía ser cada dos o tres días o cada dos meses", agrega.
Los "vuelos de la muerte"
El fiscal asegura que el expediente ha sido construido "a pesar de que la Fuerza Aérea hizo lo imposible para informar mal, de modo incompleto, utilizando un lenguaje encriptado, fuera de término en general", lo que generó una queja a la cartera de Defensa.
Los "vuelos de la muerte" fueron develados por el ex marino argentino Adolfo Scilingo, quien en 1995 contó extensamente al periodista Horacio Verbitsky esta metodología de exterminio utilizada por la dictadura (1976-1983). El testimonio fue luego publicado como libro, con el título de "El vuelo", y, entre otros aspectos, relata cómo los prisioneros de la Marina eran arrojados vivos al mar, después de ser anestesiados.
Scilingo cumple una condena de 1.084 años de prisión impuesta por el Tribunal Supremo español por delitos de lesa humanidad y detención ilegal durante la dictadura argentina, que dejó unos 30.000 desaparecidos.