El presidente de Argentina, Javier Milei, pidió a Reino Unido "reanudar las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía" de las islas Malvinas, al tiempo que advirtió que habrá consecuencias para las empresas que explotan recursos naturales en esa zona sin la autorización de su gobierno.
Milei pronunció estas palabras ante la Asamblea General de la ONU, siendo tajante al afirmar: "No seremos indiferentes frente a quienes exploten recursos bajo ocupación ilegítima e ilegal".
"La posición de Argentina está tomada. Vengo a decirles que la Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato, (sino que) va a tomar cartas en el asunto", sentenció.
El mandatario citó la resolución 3149 de la ONU, que insta a ambas partes a no adoptar decisiones que impliquen modificaciones de la situación mientras la disputa permanezca, y aprovechó esta coyuntura para enviar un mensaje al sector energético mundial.
"Vaca Muerta es una oportunidad histórica con potencial para ser una de las grandes protagonistas energéticas las próximas décadas", aseveró Milei, en referencia a la segunda mayor reserva mundial de gas no convencional y la cuarta de petróleo de este tipo, ubicada al sur de Argentina.
"Vengan, inviertan, desarróllenla, háganlo con nosotros. Pero esta invitación tiene un límite", advirtió, dejando claro que aquellas empresas que operen en Malvinas no podrán hacerlo en Vaca Muerta.
En las aguas que rodean las Malvinas operan, entre otras, la petrolera israelí Navitas y la británica Rockhopper, socias en Sea Lion, proyecto que espera empezar a extraer petróleo en marzo de 2028 y cuyas licencias se renovaron este martes por otros cinco años.
Estos hechos han alimentado la tensión entre Argentina y Reino Unido por la soberanía de las islas, administradas por Londres desde su ocupación en 1833 y reclamadas por Buenos Aires.
En su discurso, Milei se refirió a la ONU como "una organización inútil", por haber permitido que no se respete la resolución histórica sobre Malvinas, y puntualizó que "una institución que no logra que su palabra pese sobre los hechos pierde lo más importante, su autoridad".
El primer ministro británico, Andy Burnham, dijo ante la Asamblea General ayer martes que Reino Unido se mantendrá "firme" frente a las amenazas a las Malvinas, a lo que el canciller argentino, Pablo Quirno, respondió que las islas están "ilegalmente ocupadas".
En este contexto, el gobierno de Milei ingresó la semana pasada al Congreso un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que, entre otras cosas, busca endurecer las sanciones contra empresas que exploten recursos naturales en el archipiélago.
También anunció que reanudará la construcción de una base naval integrada en el extremo sur de Argentina, a unos 700 kilómetros de las islas.