Los familiares de las víctimas de los dos últimos y más graves accidentes de la aviación civil en Brasil, que juntos causaron 353 muertos, se manifestaron en tres aeropuertos para pedir más información a las autoridades.
La protesta más multitudinaria se realizó en el aeropuerto de Congonhas de Sao Paulo, donde se reunieron cerca de 300 familiares de las víctimas del accidente de julio de 2007, en el que murieron 199 personas.
También hubo manifestaciones en el aeropuerto de Porto Alegre, ciudad desde la que salió aquel avión accidentado, donde se congregaron unas 250 personas.
En el aeropuerto de Manaos, en Amazonas, lugar desde el que partió otro vuelo que se estrelló con 154 personas abordo hace exactamente 18 meses, también se reunieron varias decenas de personas.
En los tres lugares, las familias mostraron letreros de recuerdo y leyeron un manifiesto en el que se dijeron "abandonados" a su "suerte", sin que "nadie tome en serio" el problema.
"Tenemos derecho a informaciones claras, precisas y apoyo de los órganos sometidos a su mando. Al revés de eso recibimos, sólo la falta de compromiso de los órganos que deberían ser los primeros en apoyarnos", reza el documento.
Las tragedias de GOL y TAM
En el accidente ocurrido el 29 de septiembre de 2006, 154 personas murieron cuando un Boeing 737-800 de la empresa GOL chocó en pleno vuelo con un jet ejecutivo fabricado por la brasileña Embraer, pilotado por dos ciudadanos estadounidenses.
El Boeing, que cubría el itinerario Manaos-Brasilia, se estrelló en pleno bosque amazónico, mientras que la avioneta, que realizaba su vuelo inaugural y acababa de ser adquirido por la firma ExcelAire Services Inc., consiguió aterrizar en un aeropuerto vecino.
Un tribunal juzga desde agosto pasado a los dos pilotos, Joe Lepore y Jan Paladino, por "atentado contra la seguridad del transporte aéreo", ya que supuestamente no habían conectado el dispositivo que permite la localización por satélite de la aeronave.
El otro accidente, ocurrido el pasado 17 de julio, cobró 199 víctimas, cuando un Airbus A320 de la aerolínea TAM se estrelló contra un almacén de la empresa, después de que el piloto perdiera el control cuando trataba de aterrizar en el aeropuerto de Congonhas.
De hecho, 17 familias de víctimas de este accidente recuperaron este sábado los enseres personales de sus parientes fallecidos en Congonhas. (EFE)