El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, candidato a la reelección en los comicios de octubre, afirmó este viernes que incluirá la política de defensa por primera vez en un programa electoral.
Lula, quien ha gobernado Brasil durante tres mandatos no consecutivos, dijo que la defensa será una "prioridad" porque el país "no quiere guerra con nadie", pero necesita estar "preparado" en un contexto internacional marcado por los conflictos.
"Hay mucho tipo loco en el mundo", declaró, antes de referirse a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, por hacerse con Groenlandia, Canadá o el canal de Panamá.
"No es posible quedarse desprotegidos"
Lula aseguró que la industria de defensa brasileña estaba "prácticamente quebrada" cuando llegó a la Presidencia por primera vez en 2003 y mencionó los esfuerzos de sus gobiernos por renovar las flotas de aviones y de navíos.
En ese sentido, celebró hoy el bautizo de una nueva fragata militar, la primera de las cuatro que están en camino con una inversión total de 13.900 millones de reales (2.680 millones de dólares), así como los planes para lanzar un submarino de propulsión nuclear.
"No es posible quedarse desprotegidos", afirmó, al mencionar las reservas petroleras que Brasil posee mar adentro.
En marzo, Lula asistió a la presentación del primer caza supersónico fabricado en el país y a principios de junio su Gobierno firmó con el de Suecia un acuerdo preliminar para la potencial fabricación de 20 nuevos aviones en colaboración con la empresa Saab.
El principal rival del mandatario en las elecciones de octubre, el senador derechista Flávio Bolsonaro, también ha puesto el foco en las capacidades militares, en su caso, para enfrentar el narcotráfico.
En un video reciente hecho con inteligencia artificial, se lo ve subido a un caza y disparando contra supuestos navíos de facciones criminales.