Las manifestaciones contra el Congreso decrecieron este miércoles en Quito, al tiempo que se abrió un camino para el diálogo entre el Ejecutivo y el Legislativo, que mantienen una pugna por la convocatoria de una Asamblea Constituyente.
Estudiantes y representantes de otros movimientos sociales mantuvieron esporádicos enfrentamientos con la policía en los alrededores del Parlamento, que amaneció bajo fuertes medidas de seguridad.
Los agentes de seguridad dispersaron las manifestaciones con gases lacrimógenos mientras que en el interior del Legislativo los diputados analizaron la propuesta del jefe de Estado, Rafael Correa, de convocar a una consulta para que el pueblo decida si desea una Constituyente.
El orden del día cambió cuando la mayor bancada legislativa, el Partido Renovador Institucional Acción Nacional (PRIAN), retiró su apoyo al fiscal general, Francisco Cucalón.
Cucalón fue designado hace 14 días, pero no ha podido asumir el cargo porque las oficinas de la Fiscalía fueron tomadas por manifestantes.
Ante el pleno del Parlamento, a cuya disposición puso el cargo, el funcionario afirmó que sí cumplió sus funciones, aunque despachó en sedes alternas porque los manifestantes impidieron su ingreso a esas instalaciones.
Después de la exposición de Cucalón, 72 de los 85 legisladores presentes en la sesión aceptaron su dimisión.
Una fuente del Parlamento dijo que, con el proyecto de resolución del Prian y la salida de Cucalón por disposición del Congreso, se allana el camino para que, posiblemente este jueves, la Cámara designe al nuevo fiscal.
La salida de Cucalón reducirá la tensión política y social, ya que los manifestantes habían asegurado que abandonarían las instalaciones de la Fiscalía cuando el funcionario fuera cesado.
A la distensión causada por la renuncia de Cucalón se suma el diálogo que mantienen los representantes del Legislativo con el ministro de Gobierno (Interior), Gustavo Larrea. (EFE)