EE.UU.: demócratas buscan el triunfo de Kerry con JFK en el recuerdo
Un candidato que recuerda al mejor hombre de sus filas y un postulante a la vicepresidencia que encanta a la gente son las armas con que los demócratas quieren desbancar a Bush.
Un candidato que recuerda al mejor hombre de sus filas y un postulante a la vicepresidencia que encanta a la gente son las armas con que los demócratas quieren desbancar a Bush.
John Forbes Kerry, JFK, militante demócrata, católico y héroe de la guerra de Vietnam, será elegido este jueves candidato a la presidencia de EE.UU., exactamente igual que hace 44 años lo hiciera otro JFK, y es que el espíritu de John Fitzgerald Kennedy está muy presente en la convención del Partido Demócrata de Boston.
Los demócratas creen que las similitudes entre Kerry y Kennedy son bastante palpables, empezando por la coincidencia de sus iniciales.
Además, los dos son de Boston, fueron héroes de guerra, católicos -de ganar las elecciones del 2 de noviembre se convertiría en el segundo presidente católico del país-, y ambos fueron senadores por Massachusetts.
A pesar de todos estos parecidos, tanto los responsables de la campaña de Kerry, como los del Partido Demócrata y él mismo se resisten a reconocer que su candidatura tenga un cierto regusto a lo sucedido en julio de 1960, cuando Kennedy fue elegido candidato demócrata y en noviembre de ese año, votado presidente del país.
"A John Kerry no se le oye parafrasear al presidente Kennedy. No necesita mostrar públicamente sus fuertes sentimientos hacia Kennedy", declaró John Shattuck, un ex compañero de estudios del senador y que ahora dirige la Fundación Biblioteca JFK en Boston.
Pero el caso es que, de la misma forma que Kennedy asumió el país en un delicado momento histórico, en plena Guerra Fría y al borde del holocausto nuclear, Kerry se puede hacer con las riendas de la súper potencia en otro momento de gran peligro para Estados Unidos y en medio de una clara psicosis de guerra y terrorismo entre la población.
Ahora, como hizo Kennedy en 1960, Kerry se ha dedicado a proclamar un mensaje de optimismo a sus conciudadanos, que resalta con los tonos sombríos y apocalípticos del presidente George W. Bush y de su vicepresidente, Dick Cheney, y que acentúa aún más el paralelismo entre los dos JFK.
En opinión de algunos amantes de ambos JFK, Kerry va a tener cada vez más dificultades para argumentar su caso de que no es "JFK bis".
En tanto, la Convención Demócrata se centró este miércoles en la figura del candidato a la vicepresidencia, John Edwards, un hombre de origen humilde que encarna el sueño americano y que encandila al pueblo hablándole exactamente de lo que le interesa.
Aunque las encuestas apuntan a que la candidatura de Edwards fue recibida con simpatía -más del 50 por ciento de los sondeados afirma que el senador le causa una impresión favorable- también es cierto que el legislador, que sólo entró en política hace siete años, es un gran desconocido para la mayoría.
Las encuestas indican que los votantes siguen sin tener muy claras cuáles son la propuestas del candidato demócrata, a tan sólo tres meses de las elecciones. En cambio, Edwards -que ha pasado 20 años convenciendo a jurados en litigios médicos- sobresale en este campo.
Sus discursos sobre las "dos Américas", la rica y la que lucha por salir adelante, y sus humildes raíces de hijo de un trabajador textil, junto a su dinamismo, cautivaron al público durante las primarias, donde fue finalista. (EFE)