Evacuación de asentamientos judíos abre una oportunidad para la paz
Pese al rechazo de la derecha nacionalista, el primer ministro israelí Ariel Sharon espera concretar el desalojo de todas las colonias en Gaza y algunas de Cisjordania.
Pese al rechazo de la derecha nacionalista, el primer ministro israelí Ariel Sharon espera concretar el desalojo de todas las colonias en Gaza y algunas de Cisjordania.
A partir de las 00:00 horas del 15 de agosto (22:00 GMT del domingo), comienza uno de los procesos que puede resultar un trampolín para lograr la paz en la conflictiva zona del Medio Oriente, ya que el actual gobierno de Israel comenzará a evacuar, paulatinamente, los asentamientos judíos instalados en la franja de Gaza, y algunos de Cisjordania, desde 1967 fecha en que el Estado hebreo se apoderó de ambos territorios tras la guerra árabe-israelí de ese año.
La historia del proceso no fue fácil, ya que desde que fue anunciado en 2003, debió sortear una serie de críticas principalmente desde los propios aliados radicales del actual gobierno israelí, quienes consideran que el plan de desconexión de los palestinos es una concesión a quienes sólo han respondido con violencia y muerte a los gestos del Estado judío, ello pese a que la iniciativa incluye la construcción de un muro de separación.
Tal ha sido la oposición que el pasado domingo 7 de agosto, el ministro de Fiananzas del gobierno de Sharon, Benjamín Netanyahu, renunció al gabinete en rechazo al plan que termina con los sueños de muchos judíos radicales de crear un Gran Israel que incluyera en sus fronteras todos los territorios sobre los que el Estado judío ejerce actualmente su autoridad: la tierra reconocida internacionalmente como propia del país, además de los territorios ocupados en 1967 (Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental), y las Alturas del Golán arrebatadas a Siria.
La tradición bíblica afirma que los judíos llegaron al territorio de Canaán, guiados por Dios, quien les ofreció esa tierra "donde brotaba leche y miel" en agradecimiento por un pacto con Abraham. Pero cuando, el anciano, su esposa, parientes y siervos llegaron al territorio, procedentes de la ciudad de Ur -en Mesopotamia, una de las cunas de la civilización- éste ya estaba ocupado.
![]() Restos de un templo filisteo en la antigua Canaán. |
Hay otras teorías históricas respecto al poblamiento de esta zona, pero la expuesta en la tradición bíblica es la más conocida, aunque bastante cuestionada. De acuerdo con ella, los hijos de Abraham e Israel alcanzaron a vivir pocos años en dicha tierra ya que se vieron obligados, por motivos económicos, a emigrar a Egipto, donde su descendencia creció en número y con el paso de los años se convirtió en un pueblo oprimido que sólo se liberó gracias a la intervención de Dios, que guiando a Moisés, sacó a su pueblo de retorno al territorio prometido.
Pero, de vuelta en casa, los judíos -que en esa época no se llamaban así- volvieron a encontrarse con otros pueblos ocupando la tierra. Sin embargo, fueron asentándose sobre ella y, en mayor o menor medida, expulsando a sus ocupantes o absorbiéndolos, hacia el año 1.250 antes de Cristo.
Cuando ya ejercieron el control de gran parte del territorio señalado, los descendientes de Israel crearon un reino que alcanzó su apogeo con el mítico rey Salomón, cerca del 900 antes de Cristo. Pero este estado no duró demasiado ya que se dividió en los reinos de Israel y Judea, y no volvió a reunificarse en forma independiente ya que la zona fue presa de varios imperios de la antigüedad, incluido el babilónico, que -siempre de acuerdo a la tradición de la Biblia- desterró a los judíos durante varios años, en el 586 antes de Cristo. Unas decenas de años más tarde, los persas permiten el retorno.
Con la llegada del poder romano, se escribió una nueva página en la historia de esta zona ya que el año 135 después de Cristo, las legiones expulsan a todos los judíos del territorio iniciando la diáspora, que -al igual que en las ocasiones anteriores- no significa el despoblamiento de la tierra.
Con la expulsión, los hebreos se dispersan por toda la extensión del imperio y las naciones de Oriente Próximo, incluida India, y no retornan en masa al territorio, conocido como Palestina en la época de Cristo, sino hasta finales del siglo XIX, cuando un grupo judíos europeos funda una sociedad para el retorno a la tierra y establece el primer asentamiento, Petach Tiqva, en 1878.
![]() Acto por el que se proclama al naciente estado de Israel (1948). |
Con la creciente hostilidad entre las dos comunidades, Gran Bretaña postula dividir el territorio en dos y en 1948 se forma el Estado de Israel, gracias a la partición de Palestina, avalada por la ONU, en dos zonas: una para los judíos y otra para los habitantes de habla árabe que estaban en el área y que afirman ser los descendientes de las mismas tribus que Abraham encontró al llegar a la tierra prometida.
![]() Primeros campamentos de refugiados palestinos en 1949. |
El estado de Israel sólo dejó sin ocupar la franja de Gaza, que quedó bajo control egipcio, y Cisjordania y Jerusalén Oriental, las que pasaron a ser administradas por el reino de Jordania.
Posteriormente, se produjeron nuevos conflictos armados entre Israel y sus vecinos árabes, hasta que en 1967, como consecuencia del estallido bélico de ese año, el Estado judío ocupa Jerusalén Oriental, Cisjordania y la franja de Gaza, fruto de su triunfo en el campo de batalla sobre Jordania, Egipto y Siria.
![]() Moshé Dayán (izquierda) y Ariel Sharon (derecha) durante la guerra de 1973. |
Según fuentes israelíes, entre 1967 y 1977, el Partido Laborista que gobernó entre esos años, estableció sólo unos cuantos asentamientos estratégicos en los territorios ocupados, pero los gobiernos sucesores del Likud se comprometieron a incentivar la creación de estos enclaves. Entre junio de 1992 y junio de 1996, bajo gobiernos laboristas, la población judía creció en los territorios aproximadamente en 50 por ciento.
![]() Vista de uno de los acomodados asentamientos judíos en los territorios ocupados. |
El Plan de Desconexión, presentado en diciembre de 2003 por el gobierno del primer ministro Ariel Sharon, pretende establecer una coexistencia pacífica con el pueblo palestino, según ha afirmado el propio gobierno del Likud.
La desconexión tiene dos propósitos fundamentales, sostiene Sharon: mejorar la seguridad de Israel por medio de la reducción del terrorismo y fortalecer la economía de Israel mejorando la calidad de vida.
Pese a que este lunes sólo se iniciará la evacuación de los cerca de seis mil colonos que habitan Gaza y cuatro encalves de los casi 200 que, según fuentes palestinas, existen en Cisjordania, el hecho representa claramente el fin de una idea que ha rondado en los más extremistas políticos judíos, varios de los cuales han colaborado en una u otra oportunidad con el primer ministro Ariel Sharon, la creación del Gran Israel, que sumaría todos los territorios sobre los que se ejerce soberanía, incluidas las Alturas del Golán arrebatadas a Siria.
De hecho, la desconexión supone desde ya la voluntad política israelí para no controlar el territorio de Gaza, cuya tuición pasará a la Autoridad Nacional Palestina en términos de seguridad.
El problema en Cisjordania es de más difícil resolución, por la cantidad de israelíes que vive en dicho territorio, pero es probable que el desmantelamiento de los cuatro primeros enclaves pueda ser el inicio de un proceso que finalice con esta realidad, que la mayoría de la comunidad internacional rechaza pues supone la anexión de un territorio que para Naciones Unidas, según varias resoluciones, no pertenece al Estado de Israel.