El presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Edgar Estuardo Ralón, afirmó este martes, a propósito de la crisis en Bolivia, que "proteger la democracia representativa del desorden violento es una tarea legítima y urgente".
El líder de la CIDH fue uno de los expositores en el foro "Bolivia: protegiendo la democracia representativa del desorden violento", celebrado en el marco de la Asamblea General anual de la Organización de Estados Americanos (OEA) que se desarrolla en Panamá.
"Quiero ser enfático en el eje de este foro: proteger la democracia representativa del desorden violento es una tarea legítima y urgente, y se cumple mejor cuando el Estado actúa dentro de la ley, garantizando a la vez la seguridad de todos y el espacio de expresión pacífica. Orden democrático y derechos humanos no se oponen, se necesitan mutuamente", afirmó Ralón.
Bolivia está inmersa, desde mayo, en una crisis debido a la escalada de protestas de sectores campesinos e indígenas vinculados al exmandatario izquierdista Evo Morales (2006-2019), que exigen la renuncia del centro-derechista Rodrigo Paz, quien cumplió este junio siete meses en el cargo presidencial, que dura cinco años.
El presidente Paz decretó el sábado un estado de excepción para levantar los cortes de vías instalados el 6 de mayo por la Central Obrera Boliviana (COB) y campesinos de La Paz, en un conflicto que ocasionó desabastecimiento y dejó al menos 16 muertos, 13 de ellos por falta de atención médica oportuna por los bloqueos.
"Ninguna vida debe perderse por falta de agua, de alimentos, de medicamentos o de atención médica oportuna (...) La violencia que pone en riesgo a las personas y a las instituciones democráticas no es protesta, es desorden que el Estado tiene el deber de enfrentar", enfatizó el presidente de la CIDH.
Frente a escenarios como el boliviano, "el camino prioritario es el diálogo, y debe facilitarse mediante todos los mecanismos posibles para alcanzarlo, pero cuando el diálogo se ha agotado y los bloqueos continúan poniendo en riesgo la vida y la salud de las personas, el Estado puede, en última instancia, proceder a su disolución", prosiguió Ralón.
"En este caso, el uso de la fuerza debe ajustarse estrictamente a los criterios de necesidad y proporcionalidad, y los hechos de violencia, las lesiones y las muertes deben investigarse de forma pronta, independiente e imparcial", agregó.
Ralón reafirmó "la disposición de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de acompañar al Estado boliviano y a los distintos actores sociales a través de sus mecanismos de monitoreo y cooperación técnica, con el objetivo de contribuir a la desescalada de las tensiones, la cohesión social y a la reducción de la conflictividad" en el país.
El foro sobre la situación de Bolivia fue organizado por el Departamento de Estado de EE.UU. y las cancillerías de Bolivia y Argentina.
Las intervenciones principales del evento estuvieron a cargo de Edgar Estuardo Ralón, del subsecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau; y de los cancilleres de Bolivia, Fernando Aramayo; y de Argentina, Pablo Quirno.
Los representantes de una veintena de países de la OEA presentes en el foro mostraron su respaldo a la institucionalidad democrática de Bolivia.
Rodrigo Paz: El bloqueo de vías "ha sido derrotado"
Este mismo martes, el presidente Rodrigo Paz afirmó que el bloqueo de carreteras en Bolivia "ha sido derrotado", pero el estado de excepción decretado el sábado continuará, porque hay "muchas cosas que ordenar".
"Bolivia se tiene que ordenar, porque no se puede volver a repetir lo que ha ocurrido estos últimos 50 días, y este estado de excepción es el instrumento legal que nos permite ordenar el país", señaló.
El conflicto ocasionó desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en algunas ciudades, y dejó al menos 16 fallecidos, trece de ellos por falta de atención médica oportuna por los bloqueos, además de pérdidas económicas por más de 3.000 millones de dólares.
Tras siete semanas de conflicto y luego de lograr acuerdos con sectores como la COB, Paz decretó el sábado el estado de excepción para levantar los bloqueos, medida avalada un día después por el Legislativo.
Desde el sábado, agentes policiales y militares se desplegaron en distintas rutas para retirar el material usado para cerrar las vías.
Hacia la normalidad
Esta jornada el país ya no registraba bloqueos, después de que, en la víspera, los cocaleros afines a Evo Morales, el último sector que quedaba movilizado, anunciara una pausa en sus protestas.
Esto permitió restablecer los viajes por tierra desde lugares como la Terminal de Buses La Paz, que permaneció cerrada durante unos 50 días.
Paz aseguró que se tiene el combustible necesario, pero que previamente se realizan "controles de calidad" para evitar problemas como el que se tuvo a principios de año, con miles de vehículos dañados por gasolina en mal estado.