El Consejo de Seguridad de la ONU analizará este viernes por primera vez una nueva propuesta de resolución para tratar de cortar vías de financiamiento a los yihadistas del Estado Islámico (EI), dijeron a Efe fuentes diplomáticas.
El texto, elaborado por Rusia, será discutido por los embajadores de los 15 países del Consejo de Seguridad en una reunión a puertas cerradas y podría ser adoptado a partir de este viernes, aunque lo más probable es que el proceso se complete la próxima semana.
El borrador recoge varias ideas incluidas en otros textos anteriores para dificultar las acciones de grupos vinculados a Al-Qaeda y se centra, principalmente, en las tres grandes vías de financiamiento del EI: la venta de petróleo, el tráfico de antigüedades y los secuestros.
El texto que tiene ante sí el Consejo de Seguridad, que tendría carácter vinculante en caso de ser aprobado, exige a los países que eviten hacerse con crudo procedente de zonas controladas por los yihadistas, que tomen medidas para frenar la venta del patrimonio histórico robado en Irak y Siria y que no paguen rescates.
En el caso del tráfico de petróleo, que según algunos informes llegó a dar al EI más de un millón de dólares al día, la ONU advierte además que quien participe en ese comercio se expone a sanciones internacionales.
Además, urge a todos los países a asegurar que todos los bancos impidan a los yihadistas acceder al sistema financiero internacional.
En los últimos meses, el máximo órgano de decisión de la ONU aprobó varios textos relativos al avance del EI y otras formaciones extremistas en Irak y Siria, un asunto que habitualmente fue objeto de consenso entre los miembros del Consejo.
El nuevo borrador, además, incluye un apartado dedicado a la proliferación en Siria e Irak de sistemas de defensa aérea portátiles y recuerda a los Gobiernos su obligación de impedir el suministro directo o indirecto de armas a grupos terroristas como el EI y el Frente Al Nusra.