El defensor de la Niñez, Anuar Quesille, abordó en Cooperativa los proyectos del Gobierno para enfrentar la violencia escolar y advirtió que, si bien responden a una urgencia, no bastarán por sí solos para resolver el problema. “No son situaciones nuevas, son parte de un problema estructural”, afirmó, subrayando que el fenómeno viene siendo alertado hace años por distintas instituciones.
En esa línea, enfatizó que un enfoque centrado únicamente en sanciones puede ser insuficiente: “Estas medidas podrían no disuadir la violencia si es que no se atacan las causas de fondo”. Según explicó, detrás de los hechos de violencia existen factores como contextos familiares complejos, falta de protección social y carencias en salud, educación y vivienda.
No obstante, Quesille recalcó que sí es necesario actuar en los establecimientos educacionales, pero con una mirada integral. “Hay que hacer algo en el colegio”, señaló, proponiendo combinar medidas de seguridad con planes de convivencia escolar que involucren a estudiantes, familias y comunidades educativas, para avanzar hacia una respuesta “estructural e integral”.