El ministro del Interior, Andrés Chadwick, anunció que el Gobierno le puso suma urgencia a la "Ley Emilia", que busca agravar las penas para los conductores ebrios que causen accidentes con resultado de muerte o lesiones contra terceros.
La iniciativa lleva el nombre de Emilia Silva, lactante que falleció en enero luego de que el auto en el que viajaba junto a sus padres fuera chocado por otro que era conducido por un sujeto que estaba ebrio y que luego huyó del lugar del accidente.
Chadwick expuso que "el Gobierno ha decidido respaldar este proyecto y por eso le vamos a poner suma urgencia para que el Congreso pueda pronunciarse a la brevedad posible".
"Dios quiera que podamos contar con lo que se ha denominado la 'Ley Emilia' para que no tengamos más Emilias en el país. Y que las personas que conduzcan en estado de ebriedad y causen muertes o lesiones sepan que la ley les va a responder con rigor", planteó el jefe de Gabinete.
Benjamín Silva, padre de Emilia, valoró el impulso dado por el Ejecutivo: "Sabemos que toda esta renovación legal no va a influir en nuestro caso, de alguna manera este proceso nos ayuda a aprender a vivir sin nuestra hija".
"Esto tiene referencia a los futuros accidentes para que no haya impunidad. Hasta ahora nadie va a la cárcel. Nosotros no queremos que se hable de endurecer las penas sino de hacer justicia", agregó Silva.