El exministro de Energía, Diego Pardow (FA), analizó su paso por el gobierno de Gabriel Boric y el aprendizaje que le dio estar en el poder, además de reflexionar sobre el cauce de la Administración de José Antonio Kast con el respaldo del Partido Republicano.
En conversación con La Tercera, el otrora secretario de Estado reconoció que "el ejercicio del poder te cambia mucho y te da muchas lecciones de humildad, de entender la magnitud del desafío, de lo difícil que es conseguir articular una voluntad colectiva. Que lo normal en una sociedad es más bien esta dispersión, la tendencia al desorden y a la falta de un propósito común".
"Fijar un propósito común es algo extraordinariamente difícil. Y antes de tener la responsabilidad de liderar esos procesos, yo creo que no hay que subestimarla", señaló Pardow respecto al gobierno de Boric.
"La dificultad de generar acuerdos tiene que ver con sobrestimar la señal electoral"
En esa línea, planteó que el Frente Amplio subestimó "la dificultad de generar acuerdos y un propósito colectivo", y esa subestimación "tiene que ver con sobrestimar la señal electoral. Creo que son ambas cosas que están juntas".
"Darle un sentido mayor del que tenía al triunfo electoral, que es algo igual. Es natural cuando uno gana una elección, hay cierta euforia que viene con eso, y también hay mucha gente que te empieza a encontrar la razón. Es normal", sostuvo.
No obstante, planteó que "ya con tres historias seguidas, donde de alguna manera se repite el fenómeno, es institucionalmente importante que aprendamos", sostuvo.
Respecto a lo último, Pardow explicó que "Chile ha tenido nueve presidencias desde la vuelta de la democracia y pueden distinguirse en tres grupos de tres. Las primeras tres son presidencias fuertes, donde o ganan en primera vuelta o están muy cerca de ganar en primera vuelta, en el caso de Lagos, y tienen una mayoría parlamentaria fuerte que los acompaña. Después tienes otras tres que son más bien de transición. La primera presidencia de Michelle Bachelet, la primera de Sebastián Piñera y la segunda de Bachelet en primera vuelta marcan 45%, con una mayoría parlamentaria razonablemente fuerte".
"Pero el segundo gobierno de Sebastián Piñera, el de Gabriel Boric y el de José Antonio Kast son gobiernos que están bajo 30%. Esa es su adhesión real y su adhesión parlamentaria propia es entre un quinto y un tercio del Parlamento. El resto tú lo tienes que negociar a medida que avanza tu gobierno. Sin embargo, Piñera, Boric y Kast sobreestiman el poder de la segunda vuelta, ya que ganan holgadamente, pero con votos prestados", afirmó.
En ese sentido, el exministro planteó que es un error "mirar la política desde el cómo voy yo versus cómo arreglo el problema".
"Al gobierno actual le está pasando eso. Veo al Partido Republicano más preocupado de su propia identidad que de tratar de resolver los problemas que tienen a la mano. Y, en general, cuando uno deja que tus decisiones estén gobernadas de esa manera es una mala idea. La política es una forma de arreglar problemas colectivos, no es una forma de afirmar la identidad propia", enfatizó.
De esa forma, recordó que el Gobierno de Boric tuvo como desincentivo el primer proceso constitucional, en el que ganó el "Rechazo", lo que motivó al Ejecutivo a sumar otras fuerzas políticas. Y, por ello, consignó que Kast "no tienen una alerta como la que nosotros tuvimos, que fue electoral, y si no son capaces de entender esa sobreinterpretación de la victoria electoral pronto, va a ser un gobierno que va a generar pocas transformaciones estructurales".
"El camino de construir consenso nunca es fácil y siempre tiene desvíos y errores, y siempre tiene gente que dice cosas que no tendría que decir, pero eso no quita que sea el correcto o el único que creo que es el que vale la pena seguir. Comparto que hubo dificultades en la campaña presidencial (2025) y el resultado también se explica por eso", reflexionó.
Acusación constitucional contra Grau
Pardow también abordó la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau, la que fue rechazada en el Senado, recordando a la que se enfrentó en noviembre de 2025: "Cuando la vi me acordé de algo que me dijo el secretario general de la Cámara en su momento".
"Mi abogado (Francisco Cox) le decía que él tiene mucha experiencia en AC y que, en términos de fundamentos, la que yo enfrentaba era la menos prolija, digamos. No tenía ninguna preocupación por el rigor con el espacio institucional que se está utilizando. Y la respuesta del secretario general fue 'la peor es la siguiente'. Y tal cual fue así. El líbelo contra del exministro Grau no tenía nada. Sólo había una decisión de afirmar la propia identidad por sobre resolver los problemas que le importan al país", relató.
Ante la responsabilidad del Frente Amplio por las acciones llevadas durante el segundo mandato de Sebastián Piñera, reconoció que de cierta forma "empezaron" la ola de acusaciones constitucionales, pero reparó en que "alguien tiene que tomar la decisión de dejar de caminar esa pendiente".
De esa forma, destacó a los parlamentarios de Chile Vamos de no seguir "recorriendo esa pendiente": "Siempre es más popular afirmar la propia identidad que tratar de resolver un problema. Por eso yo creo que eso fue muy valioso. Y solo por personalizarlo en alguien, digamos, yo creo que el liderazgo de la presidenta del Senado, Paulina Núñez, ha sido positivo en estos seis meses".
En cuanto al rol de Gabriel Boric para la unidad de la oposición, afirmó que tiene un rol fundamental "que jugar, pero, digamos, desde la humildad".