El Presidente José Antonio Kast encabezó la clausura de la jornada inaugural del encuentro regional del Foro de Madrid, cumbre internacional de grupos de derecha radical que ayudó a fundar celebrada en Las Condes y que contó, además, con la participación del mandatario argentino, Javier Milei.
Durante su alocución —un discurso más bien sobrio, centrado en urgencias sociales y virtudes morales—, el Jefe de Estado chileno repasó el crecimiento de su sector, reivindicó la Carta de Madrid —impulsada en 2020 por la Fundación Disenso y Vox— y valoró el reordenamiento político de la región.
Sin embargo, orientó la mayor parte de su intervención a enviar un mensaje de cautela a sus partidarios, llamando a erradicar el triunfalismo y fijando las prioridades de su Administración a casi seis meses de asumir el Ejecutivo.
"El problema es que en la confianza también está el peligro. Ganar una elección es un tremendo logro, pero no es un fin en sí mismo. Vamos a celebrar cuando recuperemos nuestra nación, la prosperidad económica y la seguridad. Ese es el verdadero desafío de gobernar bien", aseveró frente a la audiencia reunida en el Centro de Eventos San Carlos de Apoquindo.
Foto: YouTube/Fundación Disenso (captura de video)
Al recordar el pasado proceso constituyente, el Mandatario cuestionó el pesimismo de ciertos sectores y destacó la prevalencia del sentido común en la ciudadanía.
"Los chilenos no me eligieron para derrotar a la izquierda; nos eligieron para enfrentar el crimen organizado, la pobreza, la corrupción y el desempleo. A esos adversarios no los vamos a derrotar con un discurso en un foro, con un trending topic ni con una buena cuña en la prensa, sino trabajando todos los días", remarcó.
Al abordar la distancia entre la retórica y la gestión pública, la autoridad admitió que "en el primer mes (en La Moneda) aprendí la distancia entre tener razón y resolver un problema. Teníamos razón al decir que había que cerrar las fronteras, pero no se cierran con un tweet; se cierran con zanjas, drones, muros y vigilancia. Teníamos razón con la burocracia, pero eso se arregla fijando plazos y metas concretas", señaló.
En materia de probidad, subrayó la relevancia de las auditorías impulsadas por su administración: "Miren todo lo que dijeron cuando planteamos que había un problema en la Junaeb o en el mal uso de recursos en el deporte. Ahí está la investigación seria que dará frutos".
En esa línea, también reafirmó su compromiso de "recuperar todos esos barrios críticos tomados por el narcotráfico y el terrorismo. Para eso nos eligieron, para devolverles la libertad a las personas".
De igual manera, advirtió sobre la fragilidad de los triunfos políticos sin resultados palpables: "En estos tres años, si no hacemos las cosas como corresponde, nos van a pasar la cuenta y la izquierda podría volver".
Foto: YouTube/Fundación Disenso (captura de video)
Llamado a no "quedarse pegados" en la disputa ideológica
En el núcleo de su discurso, el Jefe de Estado detalló tres errores estratégicos que su sector debe evitar para dar continuidad a su proyecto. El primero, enfatizó, es la autocomplacencia en el poder.
"El día que nos acomodemos y dejemos de ir a los consultorios, escuelas y juntas de vecinos, ese día es el inicio del fin. Hay que generar liderazgos jóvenes que nos vayan reemplazando", exhortó.
En segundo término, cuestionó el reparto de cuotas en las instituciones públicas: "Si hacemos lo mismo que antes, que es repartirnos el Estado, van a decir 'son iguales a los que sacamos'. Agradezco al partido que ayudé a fundar que esa no sea la meta".
Por último, planteó que "la tercera actitud (a evitar) es quedarnos pegados en la disputa con la izquierda".
"Eso es algo que conocemos: 'No, es que la izquierda, la izquierda, la izquierda'... Genera aplausos, ordena a los partidos, pero nuestro adversario es mucho más grande que la izquierda. Nuestro verdadero adversario no es la izquierda, sino las urgencias sociales del día a día: la seguridad, el trabajo, la vivienda y el sueño de la casa propia", sostuvo.
Apertura política, diálogo e integración regional: "Algún día Managua y La Habana"
En cuanto a la integración de su Gabinete y el vínculo con la oposición, Kast defendió la incorporación de perfiles diversos sin resignar convicciones.
"¿Cuántos de aquí levantaron la ceja con el gabinete que nombramos? Hoy varios de ellos los tienen sorprendidos. Eso es gobernar para todos los chilenos. En estos tiempos he valorado aún más lo que siempre dije: que Chile tiene una tremenda institucionalidad y tenemos que cuidarla. He cultivado mucho más el respeto por el que piensa distinto y no por conveniencia, sino por convicción", afirmó.
Para finalizar, la autoridad proyectó el rol del Foro de Madrid como un espacio de coordinación transnacional contra el crimen organizado y de proyección doctrinal a largo plazo.
"Lo decía Jaime Guzmán, senador electo en Chile asesinado en democracia por aquellos que silencian las ideas con violencia, con las balas: no tenemos que preocuparnos de las votaciones, sino de los corazones de las personas (...) Si lo seguimos haciendo bien, (la derecha que representa el Foro de Madrid seguirá gobernando en) Bogotá, Lima, Buenos Aires, Asunción, Santiago, y algún día (llegará a) Managua y La Habana. Así que pongámonos a trabajar con más fuerza. ¡Que viva Chile, que viva España y que viva la libertad!", concluyó entre los aplausos de las delegaciones presentes.