Ad portas al cambio de mando, la política exterior chilena se encuentra en una encrucijada. El viaje del presidente electo, José Antonio Kast, a la reunión "Escudo para América" en Florida, donde coincidirá con aliados de Donald Trump, ha reencendido el debate sobre la ideologización de las relaciones internacionales.
En El Primer Café, el DC Luis Ruz, del centro Democracia y Comunidad, advirtió que "si vamos a estar con la política exterior que va de la mano con la política comercial según el color político que gobierne, vamos a caer en una lógica negativa para el país.
"La clave acá no está en elegir entre Washington o Beijing, sino más bien cómo nos movemos de manera autónoma", enfatizó Ruz quien abogó por una "autonomía estratégica" que proteja los intereses chilenos más allá de la disputa entre las dos superpotencias.
Tomás Leighton (FA), de Rumbo Colectivo, cuestionó la coherencia de la oposición al criticar la supuesta afinidad del gobierno actual con China mientras Kast se alinea con el trumpismo.
A su juicio, "el viaje que va a hacer el presidente electo José Antonio Kast es un viaje a juntarse con aliados políticos de Trump. Si eso no es ideológico, es difícil determinar qué es la ideología entonces".
"No está yendo a una cumbre de estados", fustigó Leighton, agregando que figuras de la derecha como Iván Moreira o Javier Macaya también han mantenido vínculos fluidos con el gigante asiático.
"Reparar la confianza"
En contraste, Claudio Arqueros, director de la Fundación Jaime Guzmán, ligada a la UDI, defendió el viaje de Kast como una necesidad de reparar la confianza dañada.
"El viaje del presidente Kast a Estados Unidos a mí me parece que tiene una oportunidad, que es volver a recomponer relaciones con Estados Unidos en materia de confianza", cerró.
¿Peligra la autonomía estratégica?
El proyecto del cable de fibra óptica que busca unir a Chile con China se ha convertido en el nuevo dolor de cabeza de la diplomacia nacional. En El Primer Café, los panelistas discutieron cómo este "cortocircuito" tecnológico refleja una crisis más profunda en el multilateralismo y en la conducción de la política exterior actual.
Claudio
Arqueros fue crítico con la gestión del Gobierno del Presidente Gabriel Boric, calificando el manejo del cable como un "corolario" de errores ideológicos.
A su juico, "nos deja mal en un escenario donde se está disputando China y Estados Unidos geopolíticamente el mundo. Nos deja en una situación mal parados con los dos".
¿Autonomía o alineamiento?
Para Luis Ruz, en tanto, Chile haría mal en tomar bando, recordando que es posible mantener reglas claras con todos los actores, como se hizo desde los años 90 y recordó que "nuestro país fijó un actuar estratégico autónomo (...) sin tener sujeción a ninguna potencia hegemónica y cuidando las relaciones con todo el mundo".
Sin embargo, el exsubsecretario de Interior Rodrigo Ubilla (RN) cuestionó que esa neutralidad se esté cumpliendo. "Este tema de las relaciones internacionales de un país como Chile teñido de una fuerte ideología es una cosa que la conocemos hoy día", disparó Ubilla, acusando al gobierno actual de implementar el proyecto del cable con "cero transparencia y ocultamiento de antecedentes".