El Presidente de los Taxis Básicos y Colectivos, Héctor Sandoval, compartió al programa GPS la preocupación de su sector por el ingreso al Parlamento del proyecto de reforma tributaria, el cual irá acompañado de un bono que permitirá la rebaja en el precio de los combustibles y no de una rebaja focalizada para su sector.
El
dirigente gremial advirtió que visitarán el Parlamento para despejar las dudas que genera el monto de 4 UTM prometido, ya que según aseguró no calza con lo que han tenido que gastar los taxistas con motivo del alza de los combustibles.
"Entonces estas 4 UTM, ¿qué son? Una forma para que quedemos tranquilos o mostrar que algo se está haciendo" advirtió con preocupación el vocero de los taxistas.
Sandoval agregó que su sector esperaba "en esta reforma tributaria a tener una rebaja focalizada del precio de los combustibles o del impuesto específico que nos permitiera competir con los otros medios de transporte que son subsidiados por el Estado, esa era nuestra aspiración, y eso no se ve materializado" apuntó el dirigente.
Los colectiveros esperan que los parlamentarios cumplan con lo que dicen ya que recordó que de ambas bancadas se han manifestado favorables a la rebaja, "y que no sea un discurso para la galería", ironizó Sandoval.
"Antes lo plantearon los parlamentarios de la Alianza y hoy los de la Concertación, pero ninguno ha metido las manos" acusó.
Gremio "discriminado"El gremio según estimó Sandoval se siente "discriminado" por la serie de medidas que el Ejecutivo ha implementado para salvar el Transantiago, y consideró "legítimo aspirar a que si a todo el mundo se le subvenciona o se le entregan beneficios a nosotros también se nos entregue", enfatizó.
"Nosotros estamos impedidos de poder alzar las tarifas en los mismos porcentajes que suben los combustibles, porque con un medio de transporte subsidiado y nosotros no, no es posible competir porque vamos a perder pasajeros" agregó. Los choferes de taxis
El dirigente no descartó para el futuro que su gremio realice alguna manifestación para forzar una mejor decisión del Ejecutivo, señalando que "nosotros trabajamos en la calle, no nos gusta pelear en la calle, pero tampoco dejamos de lado alguna medida de presión que podamos hacer".