Paola Basaure: Lo que aprendí liderando una transformación desde adentro
La trayectoria de Paola Basaure refleja que el desarrollo de equipos y los cambios culturales pueden ser tan importantes como la ejecución de proyectos.
La trayectoria de Paola Basaure refleja que el desarrollo de equipos y los cambios culturales pueden ser tan importantes como la ejecución de proyectos.
Las transformaciones dentro de una empresa no siempre comienzan con grandes anuncios ni cambios estructurales visibles. Muchas veces, los cambios más profundos ocurren en el día a día: en cómo se organizan los equipos, cómo se comunican y cómo enfrentan los desafíos.
Desde su rol como vicepresidenta de Asuntos Corporativos y Gestión Socioambiental de Transelec, Paola Basaure ha impulsado una nueva forma de gestión que dialoga estrechamente con la política integral de la empresa.
Más que centrarse únicamente en procesos o resultados, su foco ha estado en las personas que hacen posible el funcionamiento de la empresa de transmisión eléctrica más importante del país.
Con una trayectoria marcada por lo estratégico, antes de asumir su actual rol, Basaure desarrolló gran parte de su carrera en áreas como la evaluación ambiental y la participación ciudadana, llegando a liderar instancias clave.
Ese recorrido le permitió construir una mirada integral sobre cómo se diseñan, evalúan y ejecutan proyectos de gran escala. Más de dos décadas de experiencia y liderazgo en planificación, gestión ambiental y relacionamiento territorial la posicionan hoy como una referente en estas materias.
Uno de los principales desafíos de liderar una transformación interna es lograr que los equipos comprendan qué significa realmente cambiar.
Según Basaure, "no basta con alinear objetivos o redefinir funciones. Se requiere instalar nuevas formas de trabajar".
En ese proceso, uno de los aprendizajes clave desde su llegada a Transelec ha sido que el cambio no ocurre de manera automática. Los equipos necesitan herramientas concretas para adaptarse, entender su rol dentro del nuevo contexto y desarrollar habilidades que muchas veces no formaban parte de su formación original.
En industrias técnicas, las habilidades blandas no siempre han sido prioridad. Sin embargo, la experiencia demuestra que competencias como la comunicación, la negociación y la capacidad de interactuar con distintos actores son determinantes.
A partir de esta premisa, el desarrollo de equipos ha incorporado instancias de formación enfocadas en estas áreas. Espacios de aprendizaje que permiten fortalecer capacidades como presentar ideas, participar en reuniones o gestionar conversaciones complejas.
Este enfoque responde a la necesidad concreta de preparar a los equipos para contextos donde el trabajo ya no se limita a lo técnico, sino que involucra múltiples dimensiones.
Otro elemento relevante en este proceso ha sido la incorporación de coaching a nivel transversal.
A diferencia de modelos más tradicionales, donde estas herramientas se reservan para cargos ejecutivos, el trabajo se ha extendido a distintos niveles de la organización.
Para Paola Basaure, el objetivo ha sido entregar herramientas prácticas para el desempeño cotidiano: desde cómo organizar el tiempo hasta cómo enfrentar una reunión o plantear una idea.
"El equipo no entendía qué significaba esta transformación... Decían "yo feliz cambio, pero ¿qué hago?", entonces trabajamos con un coach para el equipo, no solo para cargos ejecutivos", explica.
Este acompañamiento permite que el cambio se traduzca en acciones concretas para los equipos.
La transformación también ha implicado instalar una cultura de feedback más directa. Conversaciones abiertas, cruzadas entre distintos niveles de la organización, han permitido identificar brechas y mejorar dinámicas de trabajo.
Este tipo de interacción exige confianza y disposición a recibir observaciones, incluso cuando son exigentes. Sin embargo, también abre espacio para el aprendizaje y la mejora continua.
Transelec es la empresa más relevante del sector, responsable de transportar energía a lo largo del país mediante infraestructura de alta tensión, conectando generación con consumo y permitiendo el desarrollo económico y social.
En ese contexto, el rol de Paola Basaure no se limita a lo comunicacional o institucional, ya que su participación va desde las etapas iniciales de los proyectos, integrando variables sociales, ambientales y territoriales en su diseño.
Este enfoque resulta especialmente relevante en un escenario donde la transición energética exige no solo más infraestructura, sino también mayor aceptación social y estándares más altos de sostenibilidad.
Según Basaure, uno de los principales aprendizajes de este proceso es que las transformaciones no dependen únicamente de definiciones estratégicas.
En ese sentido, el éxito está directamente relacionado con la capacidad de los equipos para adaptarse, colaborar y asumir nuevos desafíos. "Desde esta mirada, el liderazgo se entiende como un proceso de formación constante, donde el foco está en desarrollar personas capaces de sostener el cambio en el tiempo", explica Basaure.
La experiencia de Paola Basaure en Transelec refleja una forma de liderar donde la transformación se construye a través de un proceso que requiere tiempo, consistencia y trabajo directo con los equipos.
Cuando la industria descubre desafíos cada vez más complejos, el liderazgo adquiere un nuevo rol: formar equipos capaces de interpretar el entorno, adaptarse y tomar decisiones con impacto de largo plazo.
Este es un contenido presentado por Transelec.