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Unesco amplió la Lista del Patrimonio Mundial con 25 nuevos enclaves culturales y naturales

Publicado:
| Periodista Digital: EFE

Destacan las playas del Desembarco de Normandía, el mítico Monte Olimpo y las creaciones arquitectónicas del finlandés Alvar Aalto.

Unesco amplió la Lista del Patrimonio Mundial con 25 nuevos enclaves culturales y naturales
 dynamosquito, stefg74, Leon Liao, vía Wikimedia Commons

Los países con más enclaves de la lista son Italia con 62 y China con 61, seguidos de España, con 50.

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Veinticinco nuevos tesoros de la humanidad se han incorporado estos días a la prestigiosa Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, un sello que desde hace cinco décadas intenta preservar los lugares más emblemáticos del planeta, tanto culturales como naturales.

La ciudad surcoreana de Busan ha acogido esta semana la 48ª reunión del Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco, el órgano encargado de decidir qué lugares se incorporan a la preciada lista, en la que ya hay 1.273 enclaves en 173 países. Entre las nuevas inclusiones, las playas del Desembarco de Normandía, el Monte del Olimpo en Grecia o la obra de Alvar Aalto en Finlandia.

La Unesco destacó que la montaña más alta de Grecia, en la que los antiguos griegos ubicaron el hogar de sus dioses olímpicos, se convirtió en un punto de referencia central para su mitología, al tiempo que presenta impresionantes formaciones geológicas.

En cuanto a Francia, la agencia de Naciones Unidas declaró como Patrimonio Mundial a las playas del histórico desembarco, que conservan restos de los acontecimientos de 1944, como baterías de artillería y refugios de la resistencia.

También incluyó a las fortalezas reales de Languedoc, en el sur francés, conformadas por un grupo de ocho castillos medievales.

Teatros de condominio italianos

Entre otras de las incorporaciones patrimoniales anunciadas por la Unesco figuran los denominados teatros italianos de estilo condominio, un conjunto de propiedad colectiva y financiación público-privada de los siglos XVIII y XIX en el centro del país.

Se trata de construcciones arquitectónicamente representativas del neoclasicismo con influencias del barroco tardío que permitieron a los autoridades locales y residentes colaborar en su construcción.

Este sistema impulsó el crecimiento de una extensa red cultural, proporcionando nuevos espacios para la burguesía emergente y ampliando el acceso público a las artes escénicas.

Situados en el corazón de los centros históricos, se convirtieron en importantes lugares sociales, destacó la organización.

Arquitectura del finés Aalto y castillo iraní de Alamut

La obra del finlandés Alvar Aalto, uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX, también se convirtió en Patrimonio de la Humanidad durante la jornada.

El conjunto arquitectónico de 13 edificios, formado por estructuras cívicas, comunitarias y residenciales repartidas por el país nórdico, ejemplifica el movimiento moderno y su respuesta a las necesidades sociales.

En el continente asiático, se agregó a la lista patrimonial el Castillo de Alamut, entre las montañas de Alborz, en el norte de Irán.

La delegación iraní, que manifestó durante una intervención retransmitida en directo que esta red fortificada es una imagen de la resiliencia y resistencia del país, aprovechó la ocasión para denunciar los daños a monumentos protegidos en el marco de la guerra en curso con Estados Unidos.

Otras de las inclusiones de la jornada han sido el corredor migratorio de animales terrestres de Boma-Badingilo, en Sudán del Sur; las antiguas capitales japonesas de Asuka y Fujiwara, la arquitectura modernista de la capital de Uzbekistán, Taskent; y las plantaciones agrícolas coloniales africanas de Santo Tomé y Príncipe.

Historia del listado

La Lista del Patrimonio Mundial fue creada tras la adopción de la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de 1972 y surgió de la fusión de dos movimientos distintos: uno centrado en la preservación de sitios culturales y el otro dedicado a la conservación de la naturaleza.

El evento que aupó el movimiento fue la preocupación internacional que generó la decisión de Egipto de construir la Presa Alta de Asuán, que inundaría el valle que albergaba los templos de Abu Simbel, que finalmente fueron desmontados, trasladados a terreno firme y vueltos a montar.

La operación costó 80 millones de dólares y la mitad de esta suma fue donada por unos 50 países, una operación de cooperación internacional sin precedentes que impulsó la creación de la lista.

Más allá del reconocimiento y el prestigio internacional, formar parte de esta lista conlleva una serie de beneficios como recibir ayuda financiera en caso de situaciones de emergencia o acceder al Fondo de Patrimonio Mundial, que cada año dedica 4 millones de dólares a la preservación y difusión de los enclaves incluidos en el listado.

Los países con más enclaves de la lista son Italia con 62 y China con 61, seguidos de España, con 50.

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Las Pirámides de Giza son el monumento más famoso de Egipto, la única de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo que sigue en pie y fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1979. Morhaf Kamal Aljanee, vía Wikimedia Commons

Diez de los tesoros más emblemáticos

Para formar parte de la lista es necesario poseer un valor universal excepcional y cumplir alguno de los diez criterios del selección.

Los enclaves propuestos por los países pueden ser enclaves arquitectónicos, espacios naturales o una combinación de ambas.

El resumen del proceso se inicia con la inclusión de la candidatura en una lista inicial (Tentative List), luego se prepara un expediente, se evalúa y se vota en la reunión del comité.

De los 1.273 enclaves, hay 10 que son, con permiso del resto, los más emblemáticos:

-- Las Pirámides de Giza, símbolo de la civilización faraónica (ingresó de los primeros, en 1979).

-- La Gran Muralla China, una de las mayores obras de ingeniería de la historia (en 1987).

-- La ciudad de Venecia y su laguna (1987), un lugar único en el mundo.

-- El santuario histórico de Machu Pichu, construido a 2.430 metros de altura y la obra arquitectónica más importante del Imperio Inca (1983).

-- El Taj Mahal, el imponente mausoleo de mármol blanco que es una de las obras maestras de la arquitectura mogol (1983).

-- El extenso complejo monumental de los templos de Angkor (1992), vestigios del imperio Jemer.

-- Las Islas Galápagos, un enclave natural fundamental para el estudio de la evolución y uno de los primeros lugares en ingresar (1978).

-- El complejo de la Alhambra, en Granada (ingresó en 1984), de un "valor universal excepcional".

-- La ciudad prehispánica de Chichen Itza, uno de los centros más importantes de la civilización maya (1988).

-- El Parque Nacional de Yosemite en Estados Unidos (1984), un testimonio de relieves graníticos modelados por la glaciación.

Todos los detalles del listado se pueden encontrar en la web de la Unesco (https://whc.unesco.org/en/list), una herramienta que permite ver, en varios idiomas, los detalles de cada uno de los enclaves inscritos a lo largo de los años.

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Machu Picchu es un famoso santuario histórico en Perú, reconocido como Patrimonio de la Humanidad desde 1983. Foto: Draceane, vía Wikimedia Commons

No todos quieren ser patrimonio de la humanidad

Pese al reconocimiento que implica tener el sello, el proceso ha generado rechazo en algunos países. España decidió no seguir adelanta con la inscripción del 'Paisaje del Olivar' (Andalucía) por el rechazó que generó la candidatura entre los agricultores, que temían que el sello penalizara la explotación de los árboles de la región.

Los vecinos de la aldea eslovaca de Vlkolínec, que ingresó en la lista en los noventa por ser un excepcional testigo de la arquitectura de madera de la región, han mostrado su rechazo a formar parte de la lista, por el aluvión de turistas que reciben cada año (cerca de 100.000 en un pueblo de apenas 25 habitantes), según recoge el New York Times.

También se han generado tensiones por las trabas que el sello de la Unesco genera a los vecinos a la hora de instalar paneles solares en los tejados de enclaves arquitectónicos protegidos. En España, por ejemplo, es un problema para los habitantes de Toledo, Córdoba y Cáceres.

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