Luciano Spena, nutricionista de la selección argentina que fue llamado para atender a Diego Maradona una semana antes de su fallecimiento, narró este lunes en el juicio por la muerte del astro una fuerte discusión entre el exfutbolista y su médico de cabecera Leopoldo Luque.
El profesional acudió al domicilio de "Pelusa" el miércoles 18 de noviembre de 2020 junto al doctor Pedro Di Spagna, uno de los acusados por la muerte del "Pibe de Oro", pero no pudo verlo.
"Esperamos alrededor de 20 minutos que llegara Luque, era él quien nos iba a dar la potestad de poder ingresar a ver el paciente", contó Spena, quien agregó que el neurocirujano se presentó como el médico de cabecera de Maradona, un título que él mismo ha rechazado en audiencias anteriores de este juicio.
Tras la llegada de Luque, los visitantes Spena y Di Spagna esperaron cerca de la habitación de Maradona a que les habilitaran el ingreso: "Se escuchaba discusiones o gritos del paciente al doctor Luque. Me acuerdo que yo lo miraba a Pedro porque era rara la situación, nos quedamos asombrados".
Después de 30 minutos, Luque salió de la habitación y le transmitió a los profesionales que "no era un buen día para ver a Maradona".
Pese a esto, el nutricionista detalló que Di Spagna insistió en que estaban dispuestos a esperar todo lo que fuera necesario para ver el paciente, pero "no hubo caso".
También relató que intentaron regresar al día siguiente, pero les dijeron que era mejor retrasar la visita. "Nosotros estábamos totalmente dispuestos a verlo, pero no pudimos", aseguró.
Maradona murió una semana después, el 25 de noviembre de 2020, a causa de un edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca, enmarcada en una miocardiopatía dilatada crónica.