Las áreas dramáticas de los canales chilenos están reactivándose gracias a la llegada del formato vertical de las teleseries, que en capítulos de no más de dos minutos logran capturar la siempre esquiva atención de una audiencia conectada a los dispositivos móviles.
Cooperativa estuvo en el rodaje de la quinta producción vertical de TVN, "Los Sabores del Amor", que acaba de estrenarse en las plataformas móviles del canal público con una historia nada de compleja. Combinando romance, drama y cocina, es el clásico relato de amor entre personas de mundos distintos, viendo cómo la vida del privilegiado "Damián Alcántara" (Martín Nieto) empieza a cambiar al conocer a "Consuelo" (Ignacia Sepúlveda), quien no solo le enseña una nueva forma de mirar al mundo, sino que también le despierta su pasión por la cocina.
Aunque suene simple en el papel, no es nada sencillo su detrás de cámara. Un equipo de entre 25 a 30 personas trabaja en una producción vertical, bastante menos al de una teleserie tradicional, y cada escena se graba a dos cámaras, en resolución 6K y de forma vertical.
Esto obliga al equipo encabezado por la directora Gabriela Sobarzo ("El pádel es nuestro") a preocuparse de los primeros planos, los rostros, las miradas y los encuadres cerrados, no de los fondos ni del entorno. La realizadora observa cada detalle en dos monitores verticales, permitiendo que el resultado sea exactamente el esperado cuando el espectador lo vea en las pantallas de sus dispositivos móviles.
Se trató de la primera teleserie vertical que dirigió Sobarzo, un desafío donde "lo complejo para mí ha sido el cambio de formato, de pasar del horizontal al vertical, que tiene que ver con una cosa generacional, además".
Cada escena se graba a dos cámaras, en resolución 6K, de forma vertical. (Foto: Cooperativa / Gustavo Arismendi)
"Es entender cómo la visualidad te puede ayudar, las profundidades, la falta de espacios de los lados. Entonces, como tienes que contarlo todo en vertical, lo que pasa es que se acentúa mucho y la importancia se centra en la actuación más que nada, más que en los fondos, más que en todo el resto", explicó durante una pausa en el rodaje.
La grabación de una serie vertical de 50 capítulos suele extenderse por una semana, pues se trata de episodios de no más de dos minutos de duración. Eso sí, cada escena toma un buen tiempo hasta que el equipo logra capturar la emoción del momento en ese espacio vertical, para enganchar al espectador y conseguir que ponga play al siguiente capítulo.
En ello es clave el trabajo de los actores, quienes también deben acomodarse a las nuevas reglas que trae el formato, entendiendo "cómo llegar al lugar, cómo irse y darnos toda la emoción en un formato que es muy, muy cerrado, y que la gente, además, lo va a ver en un celular y es donde más se ven los ojos, etcétera".
La cineasta, que trabajó en las películas de "S.O.S. Mamis", opta por priorizar que "la actuación sea buena, que el actor esté concentrado y las marcas, absolutamente, los de cámara, fotografía, mi asistente de dirección se preocupan de eso. Y el actor también tenemos que enseñarles un poco a ellos para que no se condicionen a estar pendientes de las posiciones o de que la luz o no sé qué, de la parte técnica, y que se concentren y que realmente no se salgan del personaje para que quede lo mejor posible o la maravilla que estamos haciendo".
"Tiene un toque cinematográfico"
La escena que nos tocó ver en el rodaje de "Los Sabores del Amor" ocurre a la mañana siguiente de una descontrolada fiesta en una casa de un barrio acomodado, donde el personaje de Sepúlveda prepara una deliciosa cazuela para curar la resaca de su privilegiado empleador, sin saber que ese plato despertará emociones que ninguno de los dos esperaba.
"Es un formato totalmente nuevo para mí", aseguró la actriz reconocida por "El Jardín de Olivia" en su debut en las verticales, disfrutando que sea "muy entretenido porque tiene un toque cinematográfico para mi gusto. El plano es más cerrado, hay más detallitos que se pueden apreciar y eso me encanta".
Sepúlveda simulando preparar la comida en una de sus primeras escenas de la teleserie. (Foto: Cooperativa / Gustavo Arismendi)
La cámara se centraba en la mirada y en el rostro de Sepúlveda, mientras que una profesional de la cocina reemplazaba sus manos al momento de preparar la comida, para decepción de la actriz que quería poner en práctica su talento gastronómico.
"Me pasa mucho, como actriz, que siento todo, desde la cara o desde el cuerpo, pero tener que dosificarlo a este espacio (la pantalla vertical) se vuelve muy interesante y entretenido. Lo he pasado muy bien, la verdad", reconoció.
"Lo clave es el guion"
Además del aspecto técnico, otro elemento esencial de una producción vertical es el guion. De hecho, para Paula Ovalle, productora ejecutiva de ficción a cargo de TVN Vertical, la escritura es la "clave" para que este formato tenga éxito, siendo muy diferente a cómo se trabaja una teleserie tradicional.
"Desde el guion uno tiene que ir trabajando capítulos de dos minutos promedio, donde en esos dos minutos puedas contar parte de la historia y dejar enganchada a la audiencia para que siga viendo los demás capítulos. Eso ya es muy diferente a una serie o teleserie que puede durar un capítulo de 30 minutos. Imagínense lo que es 30 minutos versus dos minutos (de duración)", explicó.
La realizadora observa cada detalle en dos monitores verticales, para que el resultado sea el esperado al verse en un dispositivo móvil. (Foto: Cooperativa / Gustavo Arismendi)
Y en el rodaje, añadió, "hay que grabar en formato vertical y no en forma horizontal, como habitualmente se hace, para poder ver bien los encuadres, ver que los actores estén más pegaditos. Se trabaja mucho el primer plano o el plano medio, no planos generales muy grandes, porque el formato lo requiere".
"Hay un tema técnico, sí, super salvable, pero creo que lo clave es el guion", aseveró.
El fenómeno de las teleseries verticales se está instalando con más fuerza en los canales chilenos y en TVN ya llevan cinco producciones estrenadas de un total de 12 planificadas en esta primera etapa. Otras estaciones tomaron la posta y están produciendo sus propias producciones verticales, reviviendo poco a poco las áreas dramáticas de los canales.
"Lo bueno es que en Chile las áreas dramáticas han ido cerrándose y esto lo que hace es abrirlas de nuevo, abrir este género y volver a captar al espectador que sí le gusta ver teleseries", celebró la directora de "Los Sabores del Amor" con la llegada de la teleserie vertical, sentenciando que "este es el formato ni siquiera del futuro, es el formato de hoy".