Cardenal cubano fue retenido por el Servicio de Inmigración en Miami
El prelado, con pasaporte del Vaticano, fue amenazado con ser deportado a La Habana por funcionarios estadounidenses y se le cuestionaron sus opiniones políticas.
El prelado, con pasaporte del Vaticano, fue amenazado con ser deportado a La Habana por funcionarios estadounidenses y se le cuestionaron sus opiniones políticas.
El arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, fue retenido durante varias horas en el aeropuerto de Miami por el servicio de Inmigración de EE.UU., que incluso estuvo a punto de deportarle a Cuba, informaron este viernes medios locales.
Las autoridades migratorias cuestionaron el viernes pasado su pasaporte diplomático, expedido por El Vaticano, así como la razones de su visita a Estados Unidos nada más llegar al Aeropuerto Internacional de Miami en un vuelo procedente de La Habana, según dos testigos presenciales que cita el diario El Nuevo Herald.
Las fuentes, que hablaron con la condición del anonimato, indicaron al rotativo que Ortega, tras entregar sus documentos al agente de inmigración del puesto reservado a los diplomáticos, fue conducido a las dependencias donde son enviados los pasajeros con problemas en su documentación para confirmar su estatus migratorio.
Ya en el interior, dos agentes migratorios cuestionaron al prelado sus puntos de vista políticos sobre Cuba, según afirmaron los testigos.
Fue entonces cuando los funcionarios migratorios amenazaron al cardenal con deportarle a Cuba porque supuestamente no estaba cooperando con las autoridades.
Según las declaraciones de una persona que presenció la conversación, que transcribe el periódico, uno de los agentes dijo "vamos a tener que deportarle", a lo que el Cardenal respondió "bueno, me iré".
Asimismo, la fuente señaló que los funcionarios amenazaron con registrar el equipaje del arzobispo, a lo que éste se negó subrayando que tenía un pasaporte diplomático y que no contestaría a pregunta alguna porque su visado estaba en orden.
Una llamada telefónica puso en aviso a las autoridades eclesiásticas sobre la retención de Ortega y, tras varias horas de gestiones, las autoridades migratorias lo dejaron marchar, señala el diario.
Parece ser que en el pasaporte de Ortega aparece estampado un visado de visitante y no diplomático, con lo que no puede recibir tratamiento como tal, manifestaron fuentes gubernamentales al rotativo.
Tras el incidente, el portavoz del Departamento de Seguridad Territorial de Miami, Zack Mann, pareció intentar quitar hierro al asunto al señalar al periódico que el prelado fue "tratado con cortesía" y profesionalismo". (EFE)