Maricarmen, una anciana española de 87 años con un 50 por ciento de discapacidad, fue desalojada del domicilio en el que vivía hace 70 años, desatando un debate político y protestas multitudinarias que han puesto de relieve una de las principales crisis que vive España: la vivienda.
El polémico desahucio, que tuvo lugar el miércoles en un barrio del centro de Madrid, instaló la discusión pública sobre los efectos del drama de la vivienda y si el Gobierno socialista de Pedro Sánchez adoptará medidas para proteger a los inquilinos.
¿Qué pasó con Maricarmen?
La comisión judicial encargada del desahucio sacó a María del Carmen Abascal ayer, en la camilla de una ambulancia en la que fue trasladada a un hospital por su delicado estado de salud, mientras decenas de personas concentradas tras un cordón policial gritaban para solidarizar con ella.
Para llegar hasta el domicilio, la Policía tuvo que sacar -uno a uno- a los activistas del Sindicato de Inquilinas de Madrid, tanto delante de la entrada al edificio como en el interior.
¿Por qué la desahuciaron?
La abogada de Maricarmen, Beatriz Duró, explicó que la empresa que compró el edificio donde se encontraba su departamento no aceptó las propuestas para llegar a una solución o aplazar su del inmueble.
Urbagestión es una compañía que se dedica a comprar y vender farmacias e inmuebles para todo tipo de uso, incluidos edificios de viviendas con inquilinos, en busca de una "revalorización, previo vaciado y reforma del mismo", según consta en su página web.
La compañía compró el edificio de Maricarmen en 2018, pero el origen del conflicto está en un contrato de renta antigua que ya no está en vigor, firmado por su padre en el año 1956 y que, cuando él murió, se subrogó a la madre.
Tras la muerte de ésta, en 2005, el contrato pasó a María Abascal y, según la actual legislación, esa subrogación se permitía solamente los dos años posteriores (hasta 2007) o hasta que cumpliera la edad de 25 años, salvo que tuviese una discapacidad del 65 por ciento, que no es el caso.
Maricarmen siguió pagando durante años el alquiler y no dejó la vivienda, pero la empresa reclamó el cese del contrato al comprarla.
La propiedad exigía a la mujer un alquiler mensual de 1.650 euros (1,8 millones de pesos chilenos), cantidad que, pese a ser inferior a los 2.650 euros (2,9 millones) por los que alquilan otros departamentos del mismo edificio, resultaban inasumibles para la anciana, cuyos ingresos alcanzan los 1.450 euros (1,5 millones de pesos chilenos).
Abascal ganó en primera instancia, pero la Audiencia Provincial revocó aquella sentencia y el Tribunal Supremo terminó dando la razón a Urbagestión.
El desalojo se realizó el miércoles en un edificio de la calle Alcalde Sainz de Baranda, en el distrito madrileño de Retiro. (Foto: EFE)
Debate político
En medio de la polémica, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó lo sucedido como "una tragedia social" y prometió que enviará al Parlamento "de manera urgente" -aunque sin precisar fechas- un nuevo real decreto de vivienda. Además pidió "responsabilidad" a los grupos parlamentarios para convalidarlo.
Sánchez criticó con dureza al Ayuntamiento de Madrid y al Gobierno regional madrileño.
El partido de izquierda Sumar, que forma parte del Gobierno de coalición en España, exigió a los socialistas que en el próximo Consejo de Ministros incluya la expropiación del piso de Maricarmen y el real decreto ley de vivienda.
Podemos, también de izquierda, calificó el desahucio como un "asesinato", y el opositor Partido Popular atribuyó la crisis de vivienda que sufre España al "fracaso" de la política del Ejecutivo en esa área.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, denunció "demagogia" en relación con este desahucio, uno "de los 25 mil 500 que se ejecutan todos los años en España", y vertió sobre Sánchez la responsabilidad del mismo.
Protestas
Unas 10 mil personas protestaron el jueves en Madrid, y cientos en otras ciudades de España, como Barcelona u Oviedo en apoyo a la anciana de 87 años.
"¡Maricarmen somos todos!" y "Ayuso dimisión" fueron algunas de las consignas que se escucharon en la capital española.
La vocera del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Alicia del Río, rechazó "la violencia" del dispositivo policial desplegado durante en la ejecución, e hizo un llamado a la movilización para poner la vida por delante del lucro de "unos pocos acaparadores".
Maricarmen agradeció apoyo: "Por favor, luchad"
La anciana envió este viernes un mensaje de agradecimiento "a todas las personas, a todos los niños" que participaron en las protestas para frenar su desalojo: "No ha podido ser, pero por favor luchad".
En un video publicado en Twitter por el Sindicato, y grabado en el hospital donde se encuentra, lamentó no haber podido defender su casa, pero valoró haber inspirado a "que los demás aprendan a luchar por su casa".
"Mi casa ha sido mi vida y ahora tengo que dejarla atrás. Pero eso no significa que no vaya a seguir luchando", dijo Abascal, que se encuentra "aún muy débil,conmocionada", y que aún no se sabe dónde vivirá tras quedarse sin casa.
"Lo que quiero es que este problema que tenemos con todos los fondos buitres se elimine de una vez por todas", cerró.
El Sindicato de Inquilinas convocó para este sábado una gran manifestación en Madrid hacia el Congreso de los Diputados, para señalar "a los responsables" del desahucio y reclamar medidas para paliar la crisis de la vivienda.