Durante julio, las fuerzas rusas mataron o hirieron en Ucrania a 3.047 civiles, el mayor número desde marzo de 2022, inmediatamente después del inicio de la invasión, según informó la Misión de Observación de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ucrania (HRMMU, por su sigla en inglés).
El mes pasado murieron en territorio bajo control ucraniano al menos 437 civiles y 2.610 resultaron heridos, según verificó la misión, que indicó que el número aún podría aumentar y la cual no tiene acceso a los territorios ucranianos controlados por Rusia.
Esto supone un incremento del 30% con respecto al mes de junio e incluso de 70% en comparación con julio de 2025.
La cifra de muertos, tomada por separado, es la más alta desde mayo de 2022 y la de víctimas que son menores de edad es la más elevada desde abril de 2022.
"Cada mes de este año el número de civiles muertos y heridos ha ido en aumento. La tendencia se ha acelerado bruscamente en julio. El número de bajas civiles en julio es el más alto que hemos documentado en un sólo mes desde marzo de 2022", declaró la jefa de HRMMU, Danielle Bell.
En lo que va de año, según este organismo, la violencia relacionada con los ataques de Moscú ha provocado 1.939 muertos y 10.638 heridos, lo que supone un aumento de 44% en comparación con el mismo periodo de 2025, cuando se registraron 1.434 muertos y 7.216 heridos.
Una de las ciudades más golpeadas por los ataques rusos fue Kiev, con 54 muertos y 202 heridos en un mes.
La HRMMU destacó que las víctimas civiles crecieron asimismo en la Federación Rusa, donde las autoridades informaron de 79 muertos y 601 heridos por ataques ucranianos en el mes de julio, un dato que no se ha podido verificar de forma independiente.