La chilena Macarena Chahuán logró comunicarse con su familia en Chile tras casi tres días incomunicada, luego de ser retenida en el marco de la interceptación de una flotilla que se dirigía a la Franja de Gaza con ayuda humanitaria.
Actualmente se encuentra en Grecia, a bordo de un bus con destino al aeropuerto, desde donde será expulsada en virtud de un acuerdo entre ese país e Israel.
La información fue entregada por el grupo chileno de la flotilla y corroborada mediante un video en el que se observa a la mujer al interior del vehículo. Según relató a sus cercanos, se encuentra en la isla de Creta y en buen estado físico.
No obstante, denunció que durante su retención permaneció dos noches en un buque "tipo cárcel", donde -según afirmó- fueron sometidos a "tortura psicológica". Indicó además que no sufrió agresiones físicas directas, pero que fue testigo de episodios de violencia contra otros tripulantes.
Durante esta jornada, la chilena ha permanecido bajo custodia de autoridades griegas y, de acuerdo a su relato, aún no se le ha devuelto su pasaporte.
El caso se da luego de que integrantes de una flotilla internacional -que buscaba entregar ayuda humanitaria a Gaza- fueran interceptados hace dos días por fuerzas israelíes, en un operativo que involucró a 22 embarcaciones y terminó con la retención de sus tripulantes.
El coordinador de la delegación chilena de la misión humanitaria que va a Gaza por tierra, Felipe Sierra Uthman, advirtió sobre hechos de violencia al interior de la embarcación donde permanecieron retenidos los activistas.
"La última información que tenemos es que ocurrieron actos de violencia dentro de este barco cárcel israelí, donde activistas fueron agredidos por los soldados en su rostro y en las costillas", afirmó.
Además, señaló que se perdió contacto con dos de los líderes de la flotilla: "Ellos starían siendo trasladados a Israel. Esto es sumamente grave, porque su vida corre riesgo en las cárceles israelíes".
Por su parte, el director ejecutivo de la Comunidad Palestina en Chile, Janna Sakalha, calificó lo ocurrido como un secuestro; "Lo que ha ocurrido con la ciudadana chilena Macarena Chahuán no admite ningún eufemismo. Estamos frente a un secuestro en aguas internacionales", afirmó.
Desde la Cancillería chilena se expresó "preocupación" por la situación y se informó que se realizan gestiones con las partes involucradas para monitorear y resguardar la integridad de los connacionales.
Sin embargo, el abogado y exembajador Nelson Hadad cuestionó el tono del comunicado. "Nos parece blando, no refleja la realidad ni la gravedad de los hechos. Varios países han expresado condena, porque aquí se trata de hechos que constituyen figuras penales dentro del derecho internacional", sostuvo.
Durante esta jornada continúan las coordinaciones consulares para su retorno a Chile, sin que exista aún una fecha confirmada.