El papa León XIV lamentó el "conflicto atroz" de Medio Oriente y que "los cristianos no puedan vivir en pleno los ritos de la Semana Santa", tras el rezo del ángelus pronunciado al final de la misa del Domingo de Ramos.
"En este comienzo de la Semana Santa, estamos más cerca que nunca, con nuestra oración, de los cristianos de Oriente Medio que sufren las consecuencias de un conflicto atroz y que, en muchos casos, no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos", dijo el pontífice.
El Patriarcado Latino de Jerusalén denunció este domingo que la policía israelí impidió celebrar la misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro.
"Fueron interceptados en el camino, mientras circulaban en privado y sin ningún tipo de ceremonia o ritual", reza el comunicado, "y se vieron obligados a dar la vuelta, este incidente sienta un grave precedente e ignora la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, esta semana, tienen la mirada puesta en Jerusalén", se lee en la nota.
El pontífice también pidió no olvidar "a quienes hoy participan de manera real en su sufrimiento. Su prueba interpela la conciencia de todos".
"Elevemos nuestra súplica al Príncipe de la Paz para que sostenga a los pueblos heridos por la guerra y abra caminos concretos de reconciliación y paz", afirmó.
También encomendó al Señor a los marineros "que son víctimas de la guerra". "Rezo por los difuntos, por los heridos y por sus familiares. La tierra, el cielo y el mar han sido creados para la vida y para la paz", dijo.
Asimismo, recodó "a todos los migrantes fallecidos en el mar, en particular por aquellos que han perdido la vida en los últimos días frente a las costas de la isla de Creta".