El "comandante Ramiro" fue trasladado a cárcel de alta seguridad en Brasil
Mauricio Hernández Norambuena se convirtió en el primer recluso extranjero en el penal de Catanduvas, en el estado de Paraná, a donde fue llevado desde Sao Paulo.
Mauricio Hernández Norambuena se convirtió en el primer recluso extranjero en el penal de Catanduvas, en el estado de Paraná, a donde fue llevado desde Sao Paulo.
El ex frentista Mauricio Hernández Norambuena, preso en Brasil por el delito de secuestro y extorsión, fue transferido este sábado a una cárcel de alta seguridad en el estado de Paraná, donde seguirá cumpliendo su condena de 30 años.
La Secretaría de Administración Penitenciaria del estado de Sao Paulo informó que Hernández Norambuena fue transportado en un avión de la Fuerza Aérea Brasileña desde una cárcel paulista hasta la ciudad de Cascavel y de allí fue llevado por tierra hasta la prisión federal de Catanduvas, donde es el primer recluso extranjero.
El que fuera conocido en Chile como "comandante Ramiro" durante la oposición armada contra la dictadura fue condenado a 30 años de cárcel en 2003 por el secuestro a finales de 2001 de Washington Olivetto, uno de los publicistas más famosos de Brasil.
En noviembre pasado el reo fue transferido desde una cárcel de régimen especial en la ciudad de Presidente Bernárdes, a 589 kilómetros de Sao Paulo, para la penitenciaría de máxima seguridad de Avaré, también en el mismo estado.
Ahora fue recluido en esta penitenciaría federal de 208 cupos y donde hasta ahora hay 131 internos.
En Chile Hernández Norambuena tiene pendientes dos condenas perpetuas que le fueron aplicadas en 1992 por el asesinato del senador Jaime Guzmán y por el secuestro Cristián Edwards, hijo de un magnate del periodismo chileno.
Tras escapar de la cárcel en 1996, el ex dirigente del movimiento de extrema izquierda Frente Patriótica Manuel Rodríguez (FPMR) terminó reapareciendo en Brasil años después, donde fue identificado por la policía como jefe de la banda de delincuentes comunes que secuestró a Olivetto.
La policía brasileña también le atribuye al ex guerrillero conexiones con bandas criminales de narcotraficantes que sembraron zozobra en Sao Paulo el año pasado, cuando llevaron a cabo varios ataques a blancos civiles y policiales que provocaron más de 100 muertes. (EFE)