Gobierno valoró funcionamiento institucional en caso de carabineros destituidos
Luis Muñoz, el último involucrado, habría encubierto la entrega de alcoholemias falsas.
Luis Muñoz, el último involucrado, habría encubierto la entrega de alcoholemias falsas.
El Gobierno reaccionó frente a la destitución de los carabineros Ricardo Paulaza y Luis Muñoz, vinculados a la entrega de alcoholemias falsas, prestadas por la red de corrupción encabezada por Margarita Cuadros.
"Hay dos casos puntuales, en una institución donde laboran 42.000 hombres, por lo tanto, sin quitarle gravedad al hecho, contextualicemos que aquí no podemos hablar de permear una institución seria", manifestó la subsecretaria de Carabineros Javiera Blanco.
Agregó que la policía uniformada "tiene los controles suficientemente fuertes para determinar que hay funcionarios involucrados y ponerlos a disposición de la justicia".
El ministro Francisco Vidal declaró que Luis Muñoz, carabinero destituido que pertenecía a la guardia del Palacio de La Moneda, "era un funcionario joven de Carabineros y hoy está detenido en la 26ª Comisaría de Pudahuel para el proceso que le corresponde como a todo ciudadano, no es inocente ni culpable hasta que lo determine el juez".
"Lo bueno es que las instituciones detecten, y una vez detectado... a los tribunales", puntualizó Vidal.
El general director de Carabineros, Eduardo Gordon, indicó que Muñoz "tenía conocimiento de esta situación (entrega de alcoholemias falsas) y eso para nosotros era mérito suficiente para desvincularlo y ponerlo a disposición de los tribunales".