Un estricto perímetro de seguridad y la orden de evacuar las viviendas de San Carlos de Apoquindo marcaron la jornada de este lunes en Las Condes, luego de que los organismos técnicos alertaran sobre el riesgo inminente de nuevos deslizamientos de tierra.
La medida restrictiva también se concentra en el polígono delimitado por Avenida El Alba y Avenida Las Flores por el norte, y Quebrada Honda por el sector sur. El objetivo es asegurar que no permanezcan residentes ni vehículos en el lecho del flujo antes de las 15.00 horas, momento en que comenzará el tramo de mayor riesgo hidrometeorológico.
De acuerdo con los reportes meteorológicos, el nuevo sistema frontal afectará desde la Región de Coquimbo hasta el Biobío. En la cuenca de Santiago, el período de mayor peligro se concentrará entre las 15.00 y las 18.00 horas, con acumulaciones estimadas de entre 10 y 24 milímetros de agua en apenas seis horas o menos, tanto en valles como en zonas precordilleranas.
Las autoridades meteorológicas prevén hasta 24 milímetros de agua concentrados en menos de seis horas sobre la precordillera y el valle. (FOTO: ATON)
El riesgo geológico latente forzó una temprana desmovilización de las labores comunitarias de despeje de lodo y escombros, las cuales contaban con autorización oficial únicamente hasta las 13.00 horas.
Coordinación de Cogrid y resguardo de vidas
El director regional de Senapred en la Región Metropolitana, Miguel Muñoz, explicó que el nivel central ofició a diez comunas bajo alerta roja para activar sus respectivos Comités de Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid).
"Respecto de Las Condes, lo más importante tiene que ver con seguir despejando las vías y calles, preocupados también de la seguridad de los voluntarios, de que no vaya a haber ninguna situación que pueda exponer sus vidas, y fundamentalmente ver de qué forma se alerta al sistema ante una eventual activación de las quebradas", afirmó el directivo.
El balance consolidado por Senapred tras el evento del pasado jueves da cuenta de 384 damnificados, 56 viviendas totalmente destruidas y cerca de 2.000 inmuebles con diversos deterioros.
Según el balance oficial de Senapred, el desastre inicial dejó 384 personas damnificadas y 56 viviendas completamente destruidas. (FOTO: ATON)
Además, los equipos de emergencia debieron evacuar a 1.000 vecinos y rescatar a 1.200 personas desde servicentros, viviendas anegadas y vehículos atrapados por el torrente.
Desde el Ejército, el general de división Sebastián García Huidobro estimó que la estabilización de los servicios e infraestructura básica tomará entre una y dos semanas, mientras que la normalización definitiva de todo el sector requerirá un plazo cercano a los dos meses dada la magnitud del impacto.
Paralelamente, la Seremi de Educación Metropolitana determinó la suspensión total de clases para este martes en 12 colegios de Las Condes, con el propósito de facilitar el tránsito de maquinaria pesada y prevenir riesgos en los traslados escolares.
Llamado de la autoridad regional y despliegue comunal
Ante el escenario de vulnerabilidad del terreno, el delegado presidencial metropolitano, Germán Codina, insistió en el peligro de permanecer en las zonas que ya registraron desplazamiento de material y solicitó el abandono inmediato de las estructuras comprometidas.
"Requerimos la evacuación preventiva de todas las viviendas que fueron directamente impactadas por el aluvión y que están en la zona que evidentemente tiene el trayecto donde escurrió en su momento. Enfrentamos una situación muy similar a la que aconteció la semana pasada", afirmó la autoridad.
Por su parte, la alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, afirmó que desde el municipio están "disponiendo equipos para que se concentren en el sector de Los Dominicos para poder salir en ayuda de los vecinos, porque si esta quebrada crece, es probable que la Quebrada Honda baje agua hasta Francisco Bulnes Correa".
"Eso significa que por Quebrada Honda salga agua también por la calle y, por lo tanto, se puede ir agua hacia Francisco Bulnes Correa por el canal interceptor y conectarse con la Quebrada de Apoquindo", alertó la jefa comunal.
Durante la jornada, funcionarios de emergencia y seguridad municipal recorrieron la zona afectada realizando labores de perifoneo con megáfono en mano para notificar a los residentes que aún permanecían en sus hogares sobre la obligatoriedad de la evacuación.
El operativo responde a la última evaluación técnica del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), entidad que modificó el nivel de amenaza en la precordillera de moderado a alto ante la saturación de los suelos, advirtiendo sobre la probabilidad concreta de nuevas remociones en masa en las cuencas de la zona oriente.