Obesidad, bulimia y anorexia ya son consideradas enfermedades en Argentina
Por unanimidad, el Senado trasandino convirtió en ley un proyecto en tal sentido.
No se podrá usar la "extrema delgadez" como símbolo de belleza en las publicidades.
Por unanimidad, el Senado trasandino convirtió en ley un proyecto en tal sentido.
No se podrá usar la "extrema delgadez" como símbolo de belleza en las publicidades.
Desde el pasado miércoles, y tras casi nueve meses del primer debate sobre el tema, los trastornos alimentarios como la obesidad, la bulimia y la anorexia serán considerados enfermedades y deberán ser incorporadas al Programa Médico Obligatorio, según establece la ley que aprobó el Senado argentino.
La norma, establece que el sistema público y las empresas de medicina privada tendrán obligación de incluir entre sus prestaciones "todos los tratamientos médicos necesarios, incluyendo nutricionales, sicológicos, clínicos, quirúrgicos, farmacológicos, y todas las prácticas médicas necesarias para la atención de las enfermedades".
La ley fue aprobada por unanimidad de los 54 senadores presentes, y bajo la atenta mirada del nutricionista Alberto Cormillot -uno de los impulsores, quien declaró al diario trasandino Clarín que en el "mapa de la discriminación del país la obesidad está en tercer lugar, después de la pobreza y la xenofobia hacia los residentes bolivianos".
El primer paso había sido el 27 de noviembre pasado, cuando el proyecto se aprobó en el Senado. El 4 de junio, la Cámara de Diputados le hizo reformas y lo mandó de vuelta, hasta que el recién pasado miércoles se convirtió en ley en la Cámara Alta.
Obligaciones
Entre sus artículos, la ley involucra a los ministerios de Eduación y de Desarrollo Social, y busca incorporar la educación alimentaria en el sistema educativo.
Además, se obligará a que los anuncios publicitarios y los diseñadores de moda no utilicen la extrema delgadez como símbolo de salud y belleza.
También se prohíbe la publicación o difusión en medios de comunicación de dietas o métodos de adelgazar que no tengan el aval de un médico o nutricionista.
Senadores de todas las provincias y todos los partidos se sumaron a la iniciativa.