Tener un mal jefe puede afectar gravemente la salud, según estudio

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Autor: Redacción Cooperativa

Los trabajadores con un buen líder tienden a enfermarse menos.

En Europa, 41 millones de personas sufren estrés por culpa del ambiente en el trabajo.

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Hay jefes que literalmente enferman: los que no tienen en consideración a sus empleados, los que no los motivan y no los estimulan intelectualmente. Nada que ver con los buenos líderes que, tal y como acaba de reconocer una investigación finlandesa, logran aumentar la satisfacción de sus subordinados en el trabajo y contribuyen a que se sientan mejor en general.

Jaana Kuoppala, del Instituto Finlandés de Salud Laboral, en Helsinki, y su equipo han llevado a cabo una revisión de un total de 27 estudios de los 109 seleccionados, publicados entre 1970 y 2005, en los que se ha analizado cómo influyen los jefes en la salud y en el bienestar de los trabajadores.

Según la experta, existen tres definiciones distintas de lo que es ser un jefe benévolo: el  compasivo, que proporciona apoyo social cuando es necesario; el considerado, que trata con respeto a los empleados y el transformador, que inspira, motiva y estimula a nivel intelectual.

La investigación, que ha sido publicada en la revista Journal of Occupational and Enviromental Medicine constata que los trabajadores a las órdenes de un buen jefe están menos días enfermos y requieren de menos bajas laborales.

Concretamente, estos empleados "afortunados" tiene un 27 por ciento menos de riesgo de enfermar y un 46 por ciento menos de posibilidades de solicitar una baja por discapacidad .

"Las compañías deberían seguir de forma rutinaria la trayectoria de sus empleados y realizar un esfuerzo por mejorar las condiciones en las que trabajan", agrega Lamminpää.

 

El oficio de tomar decisiones

Un ambiente laboral "irrespirable es algo que se nota a distancia y que, lógicamente, repercute negativamente en la salud de los trabajadores. Lo mismo sucede cuando una persona no se siente realizada en su trabajo, se le encomiendan labores que están por debajo de sus capacidades o se le acosa", señalan los expertos.

Iñaki Piñuel Zabala, profesor titular de Organización y Recursos Humanos de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid) señala que los jefes tóxicos son los que generan un clima tóxico.

Tal vez por este motivo las conclusiones del nuevo estudio determinan "que es extremadamente importante que la función de los superiores sea evaluada y que se promocione a aquéllos con una conducta más ejemplar en todos los ambientes laborales", añade el trabajo.

Todos estos factores negativos tienen un coste para las compañías en gastos médicos, accidentes, problemas de seguridad, estado de ánimo de los empleados o, incluso, desperdicio de talento.

 

Estrés laboral

El estrés laboral se ha convertido en un factor de riesgo psicosocial que sólo en la Unión Europea afecta a 41 millones de empleados.

Al otro lado del Atlántico, los expertos en salud mental aseguran que se ha producido un incremento de los casos de esta dolencia este año, según señala The Wall Street Journal.

De hecho, la Asociación de Asistencia Profesional al Empleado de EE.UU. afirma que las peticiones de los trabajadores para participar en programas de ayuda para problemas mentales o personales han aumentado un 10 por ciento.

Un reciente estudio llevado a cabo por la Organización Gallup, que lleva más de 70 años investigando el comportamiento humano y es una de las firmas más reconocidas en sondeos de opinión y consultoría, determina que los grupos de trabajo mal dirigidos son un 50 por ciento menos productivos y un 44 por ciento menos rentables para sus empresas.

Además, esta entidad subraya que los "malos" jefes hacen perder talentos para las compañías.

No sólo eso. Hacia ellos apunta además la mayor parte de la responsabilidad de otro factor de riesgo sicosocial reconocido en los últimos 25 años: el "mobbing" o acoso sicológico en el trabajo.

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