Subsecretaria de Salud desmintió que enfermo de sida haya sido donante de sangre
Aseguró que no figura el nombre del sujeto en los registros de dadores.
Indicó que en Chile no existe riesgo de contagio por transfusión sanguínea.
Aseguró que no figura el nombre del sujeto en los registros de dadores.
Indicó que en Chile no existe riesgo de contagio por transfusión sanguínea.
La subsecretaria de Salud Pública, Jeannette Vega, desmintió que Mauricio Echeverría, quien se atendía en el Hospital de Iquique y que falleció de sida en marzo pasado, haya sido donante de sangre, ya que su nombre no figura en los registros nacionales.
El nuevo caso fue dado a conocer por familiares del sujeto, quienes indicaron que fue sólo a través de un examen de un laboratorio privado que se enteraron de que Echeverría padecía de la enfermedad e incluso habría sido dador de sangre.
Esta situación fue desmentida por la subsecretaria y aseguró que "no tenemos ninguno de nuestros registros nacionales (de banco de sangre) en ningún momento que (Echeverría) haya sido donante".
Vega aseveró que aunque esta persona haya donado, "no importa en el sentido de la seguridad de la sangre, porque nosotros testeamos toda la sangre para VIH y por lo tanto no hay ninguna posibilidad de que uno se infecte en este país VIH por transfusión".
Sin embargo, el cuñado del fallecido, Angel Alfaro, insistió en que Echeverría donó sangre a principios de 2007 y "eso hoy día se desconoce" y criticó que la subsecretaria haya dicho que los "antecedentes no existen, si ellos tampoco tienen los antecedentes (de) que el Instituto de Salud Pública de Chile sí fue informado" y señaló que no es posible que pueda "confirmar de que no están los antecedentes de que él fue un dador de sangre".
Por su parte, el diputado del Partido Socialista (PS) por la zona Fulvio Rossi llamó a las autoridades a asumir las responsabilidades que les corresponden por esta situación y criticó que quienes asumen "los costos y recibiendo la indignación justa de la gente (sean) los funcionarios de abajo".
Rossi fustigó a la ministra de Salud, María Soledad Barría por, a su juicio, minimizar la magnitud de lo sucedido en el Hospital de Iquique "tratando de achacar responsabilidad a las víctimas, echarle la culpa a la confidencialidad de la ley del Sida", ya que se trata de una enfermedad contagiosa y por lo tanto, atañe a la salud pública.