Cinco claves del proyecto de Milei para impulsar la minería en áreas cercanas a glaciares
El Senado debate este jueves la polémica iniciativa.
El Senado debate este jueves la polémica iniciativa.
El Senado de Argentina debate este jueves un proyecto impulsado por el Gobierno del ultraliberal Javier Milei que busca fomentar los proyectos mineros en áreas cercanas a los glaciares.
Éstas son las cinco claves sobre el alcance de la iniciativa, los argumentos a favor y en contra y el fenómeno minero que vive Argentina.
El proyecto de ley, remitido al Congreso a finales del año pasado, otorga a las provincias la potestad de determinar las zonas periglaciales (cercanas a los glaciares) donde se permitan las actividades mineras.
La iniciativa modifica la Ley de Glaciares aprobada en 2010 en Argentina, una norma pionera en Latinoamérica que establece la protección de los glaciares y del ambiente periglacial como reservas estratégicas de agua.
Desde entonces, la norma ha enfrentado cuestionamientos por parte de sectores vinculados a la megaminería, que buscaron limitar su alcance.
Sin embargo, en 2019 la Corte Suprema ratificó su constitucionalidad y reafirmó que los glaciares y el ambiente periglacial son bienes de carácter público y que, en contextos de conflicto, los derechos colectivos como el acceso al agua prevalecen por sobre intereses individuales.
En 2024, el Gobierno de Milei intentó reformar la norma para permitir actividades económicas en ambientes periglaciales, lo que no prosperó por los contundentes reclamos de los ambientalistas.
El Gobierno alega que la modificación a la Ley de Glaciares es necesaria para contribuir al desarrollo económico del país a través del impulso a la minería.
Las mineras sostienen que no todos los ambientes periglaciales constituyen "reservas estratégicas de recursos hídricos" a ser protegidos y que una determinación, caso por caso, por parte de las provincias -dueñas de los recursos naturales, según la Constitución- podría habilitar proyectos productivos en áreas "sin función hídrica relevante".
El proyecto del Ejecutivo ha desatado una fuerte reacción de rechazo entre organizaciones ambientalistas, que advierten que están en juego importantes reservas de agua y que no se puede permitir que los intereses de empresas privadas se sobrepongan frente a los derechos colectivos a un ambiente sano, consagrados en la Constitución nacional.
De acuerdo a un inventario oficial hecho entre 2011 y 2018 -ahora en actualización-, en Argentina hay 16.968 cuerpos de hielo, de los cuales 16.078 se encuentran en la cordillera de los Andes y 890 en las islas del Atlántico sur. En total, cubren 8.484 kilómetros cuadrados.
En un informe presentado en diciembre de 2024 ante la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Argentina reconoció que el aumento de la temperatura ha generado un retroceso de casi todos los glaciares patagónicos de los Andes durante las últimas décadas: 48 de los 50 principales glaciares del Campo de Hielo Patagónico Sur presentaron una creciente disminución.
Los datos oficiales más recientes corresponden a la actualización del inventario en la región de los Andes Desérticos (noroeste y norte de la provincia de San Juan), donde se registró una reducción del 17% en el hielo descubierto.
En Argentina no existe un registro nacional de proyectos mineros en ambientes glaciales y periglaciales, pero los ambientalistas coinciden en que muchas áreas de concesión minera afectan o pueden afectar los glaciares y sus zonas adyacentes.
En 2016, un informe gubernamental admitió la existencia de 44 proyectos mineros -sobre un total de 77- en ambiente periglacial.
Desde entonces no hay nuevos datos oficiales, pero se presume que esa cifra es muy superior debido al explosivo crecimiento que ha tenido la minería en Argentina: solo en los tres últimos años la cantidad de proyectos en el país saltó de 160 a 325, con fuertes inversiones principalmente en litio, cobre y oro.