La subsecretaria de Relaciones Exteriores, Gloria de la Fuente, encabezó este lunes una reunión de coordinación con sus pares de Seguridad Pública y Defensa en la que se evaluó el impacto migratorio y consular tras el ataque estadounidense a Venezuela y la captura del presidente de ese país, Nicolás Maduro.
Ante la prensa, la autoridad aseguró que los flujos fronterizos operan con calma: "Tenemos una coordinación permanente para poder ver flujos fronterizos y cambios que puedan ocurrir en la región que puedan significar efectivamente un cambio y lo que hemos visto es que, en general, la situación es de bastante normalidad, tanto de flujo de salida como de entrada".
Asimismo, De la Fuente subrayó que los órganos del Estado están "preparados de todas maneras y en conversaciones con los gobiernos vecinos para poder hacernos cargo en caso de que se produjera una contingencia, que nos vemos por lo pronto".
Respecto a los connacionales en la zona del conflicto, informó solo se han registrado 22 consultas de chilenos en Venezuela a través de redes sociales "para dar cuenta de la preocupación que tenían", pero "nadie en una situación de emergencia", aclaró.
Oposición pide al Ejecutivo "ser más cauteloso" en su condena a la operación de EE.UU.
En el plano diplomático, el Gobierno de Gabriel Boric manifestó desde La Moneda una profunda preocupación, calificando la acción militar como una vulneración al derecho internacional y un "peligroso precedente" para la soberanía regional.
Aunque el Ejecutivo reconoce el carácter dictatorial del régimen de Maduro, ha centrado su condena en la intervención unilateral de la administración de Donald Trump. Esta postura fue reforzada por la ministra secretaria general de Gobierno, Camila Vallejo, quien sugirió que la intervención responde a un interés de EE.UU. por el petróleo que podría extenderse al litio o el cobre; una visión contrapuesta a la del Presidente electo, José Antonio Kast, quien celebró abiertamente la caída del líder chavista.
La respuesta de La Moneda generó un inmediato choque con la oposición. Desde Renovación Nacional, el diputado Diego Schalper reprochó al Mandatario priorizar su "familia ideológica" con declaraciones que calificó de "precipitadas".
"Llama la atención que en las declaraciones del Presidente Boric no hay nada del tema migratorio, nada del resguardo de los residentes chilenos en Venezuela, nada relativo al combate del crimen organizado", fustigó el parlamentario.
Schalper instó al Jefe de Estado a "ocuparse de los intereses de Chile y ser más cauteloso en sus declaraciones", señalando que "no es lo mismo una intervención cualquiera que aquella que se ha cometido en el marco de un presidente ilegítimo que no respetó un veredicto electoral de su pueblo y que además llevaba muchos años violando los derechos humanos de sus compatriotas".