Estallido: condenan al Estado a pagar indemnización a otra víctima de trauma ocular
El afectado por un perdigón disparado por Carabineros recibirá 33 millones de pesos, determinó la justicia.
El afectado por un perdigón disparado por Carabineros recibirá 33 millones de pesos, determinó la justicia.
El Séptimo Juzgado Civil de Santiago condenó al Estado a pagar una indemnización 33,9 millones de pesos, por concepto de daño emergente y daño moral, a Diego Sepúlveda, quien "perdió más del 50% de la visión del ojo izquierdo, tras ser impactado por perdigón disparado por un efectivo de Carabineros directamente al tercio superior del cuerpo y a una distancia inferior al establecido en los reglamentos internos de la institución".
El hecho se registró el 24 de octubre de 2019, en el sector de Plaza Baquedano, en el marco del denominado estallido social y las protestas que se hicieron comunes en la zona.
Según informa el Poder Judicial, el juez Felipe Agurto plantea que "habiéndose acreditado los hechos expuestos en los acápites precedentes, esto es, la efectividad de la lesión ocular sufrida y su origen causal en un disparo de proyectil efectuado por personal de Carabineros de Chile, lo que corresponde dilucidar ahora es si dicho actuar administrativo se enmarcó en las facultades legales y protocolos institucionales o si, por el contrario, constituye una falta de servicio del Estado".
"Para esta labor, es necesario realizar un juicio de contraste entre el actuar efectivo del órgano y el estándar de diligencia exigible a un servicio público moderno", agrega el fallo, que además cita un informe de 2012 del propio Departamento de Criminalística de Carabineros de Chile (Labocar) sobre el uso de las escopetas antidisturbios, que establece "de forma categórica y con años de antelación al conflicto de autos que el disparo de estas armas a una distancia menor a 30 metros o dirigido hacia la parte superior del cuerpo, como el cuello o el rostro, posee un alto potencial de causar estallido ocular, fractura craneal o lesiones letales".
Además, se establece que "el funcionario policial apuntó directamente al rostro del actor y disparó a una distancia extremadamente reducida, estimada en menos de 10 metros, vulnerando flagrantemente la recomendación institucional de distancia mínima y zona de impacto".