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¿Cómo reconocer tempranamente si un niño o niña tiene trastorno del espectro autista?

Publicado:
| Periodista Digital: Cooperativa.cl

En el marco del Día Mundial del Autismo, la psicóloga infanto-juvenil Camila Navarrete invitó a los tutores a "observar el desarrollo social-comunicativo" de sus niños "en conjunto".

¿Cómo reconocer tempranamente si un niño o niña tiene trastorno del espectro autista?
 FeeLoona / Pixabay

"Uno de los estigmas más persistentes es creer que todos los niños autistas son iguales. El espectro es profundamente heterogéneo: cambia en la forma de comunicarse, jugar, aprender, regularse y vincularse", explicó.

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En el marco del Día Mundial del Autismo, la psicóloga infanto-juvenil y especialista en neurodivergencias de la Universidad Uniacc Camila Navarrete compartió cómo advertir las señales que la conducta de niños, niñas y adolescentes podrían arrojar sobre un posible trastorno del espectro autista (TEA).

"Uno de los estigmas más persistentes es creer que todos los niños autistas son iguales. El espectro es profundamente heterogéneo: cambia en la forma de comunicarse, jugar, aprender, regularse y vincularse", aseguró la experta. 

"También sigue presente la idea errónea de que ciertas conductas son 'mala crianza' o 'desafío a la autoridad', cuando muchas veces son expresiones de sobrecarga sensorial, dificultades de comunicación o desregulación", sostuvo. 

"Observar el desarrollo social-comunicativo en conjunto"

En este contexto, "más que buscar una señal única, lo importante es observar el desarrollo social-comunicativo en conjunto. Algunas alertas son que el niño no responda a su nombre, use pocos gestos para comunicarse, no comparta intereses con otros, presente dificultades para la atención conjunta o tenga patrones repetitivos de movimiento, uso de objetos o intereses", indicó Navarrete. 

También pueden aparecer respuestas sensoriales inusuales, como sensibilidad a sonidos, texturas o cambios en el entorno, agregó. Y aunque "estas señales no significan por sí solas un diagnóstico, sí justifican una evaluación oportuna", dijo la psicóloga.

Navarrete afirmó que estos signos pueden observarse desde el primer o segundo año de vida, e incluso algunos niños muestran diferencias antes de los 12 meses. "El autismo puede diagnosticarse de manera confiable alrededor de los dos años, aunque en la práctica el acceso al diagnóstico suele ocurrir más tarde", explicó.

Con todo, "la intervención temprana no busca cambiar quién es el niño, sino reducir barreras y ampliar oportunidades de desarrollo. No se trata de normalizar al niño ni de borrar su forma de ser, sino de ofrecer apoyos para que pueda comunicarse mejor, desenvolverse con mayor seguridad y participar en sus distintos entornos", señaló la docente de la Uniacc. 

Perspectiva de género para el diagnóstico en niñas

La experta también advirtió que muchas niñas autistas pueden pasar desapercibidas porque muestran mayor interacción social, lenguaje aparente o estrategias de camuflaje que ocultan sus dificultades, lo que puede derivar en diagnósticos tardíos o interpretaciones erróneas como timidez, inmadurez o ansiedad.

Por ello, "la evaluación clínica actual debe incluir la perspectiva de género y no basarse únicamente en el perfil clásico observado en varones", explicó.

¿Qué puedo hacer como padre o como educador?

Para estimular habilidades sociales y de comunicación, la profesional recomendó seguir los intereses del niño, aprovechar el juego y las rutinas diarias, compartir la atención sobre un objeto o actividad, esperar turnos, modelar lenguaje simple y funcional, y usar apoyos visuales cuando sea necesario.

"Las mejores estrategias no son rígidas, sino que se integran a la vida diaria y se adaptan al perfil sensorial, comunicativo y emocional de cada niño", aseguró la especialista.

Respecto al ámbito escolar, señaló que "los colegios no están llamados a diagnosticar, pero sí cumplen un rol fundamental en la observación, registro, comunicación con la familia y derivación oportuna. Su tarea es detectar señales de alerta en el funcionamiento cotidiano del niño, generar apoyos, evitar lecturas moralizantes de la conducta y articularse con salud cuando corresponda", cerró Navarrete. 

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