Ante la Corte de Apelaciones de Concepción expusieron este jueves 12 candidatos a liderar la Fiscalía Regional del Bíobío a contar de agosto, como sucesores de Marcela Cartagena.
Tras escuchar a los aspirantes, el tribunal de alzada dejó compuesta una terna en la que destaca Roberto Garrido, actual fiscal regional de La Araucanía, que incluso ha oficiado en el último tiempo, en varias ocasiones, como fiscal nacional subrogante.
"Mi línea de trabajo, como lo planteé (ante la Corte), está basada en fortalecer las capacidades de persecución penal, mejorar la calidad del servicio y propender al desarrollo institucional", dijo Garrido tras las audiencias.
"Creo que hay varias acciones que pueden adoptarse en esa área, que ya han tenido alguna eficacia probada en la Región de La Araucanía, y espero aportar con mi experiencia a la región de la que soy originario", añadió el conocido persecutor.
Otro miembro de la terna es Álvaro Hermosilla, fiscal de la Región de Ñuble, quien señaló que "siempre hay trabajo por hacer, sobre todo considerando el número de delitos, que ha aumentado mucho en los últimos años".
"Sólo el año pasado hubo 97 homicidios, y en alrededor del 60 por ciento (de los casos) se utilizaron armas de fuego. El 40 por ciento está, aparentemente, vinculado a crimen organizado... (En definitiva), hay que hacerse cargo de muchas cosas que están pendientes", dijo Hermosilla.
Finalmente, José Patricio Aravena, quien se desempeña en la Fiscalía Regional del Bíobío, apuntó a la labor interna de "equipos humanos maduros".
"Naturalmente, la exigencia permanente implica desgaste, cansancio y nos obliga a buscar estrategias para reencantar a nuestros propios funcionarios y fiscales en el trabajo, que es altamente demandante", planteó.
La elección del próximo fiscal regional del Biobío, que ejercerá durante ocho años a partir del próximo 2 de agosto, recaerá en el jefe nacional del Ministerio Público, Ángel Valencia.