El arzobispo católico Robert McElroy destituyó a un conocido sacerdote que ejercía como exorcista en la Arquidiócesis de Washington a raíz de comentarios públicos en los que sugirió que los ovnis son una obra del demonio.
En un comunicado, la autoridad eclesial afirmó que las declaraciones de Stephen Rossetti "socavan gravemente la enseñanza tan precisa de la Iglesia sobre el diablo, los demonios y el exorcismo".
Rossetti era uno de los exorcistas más visibles de la arquidiócesis y dirigía, además, el Centro San Miguel para la Renovación Espiritual, una entidad especializada en casos relacionados con supuestas perturbaciones de origen maligno.
En el mensaje compartido en redes que provocó la polémica, el sacerdote afirmó que "muchos, si no la mayoría" de los avistamientos de ovnis podrían corresponder a la acción de demonios que se manifiestan en el mundo físico.
"Como exorcista, quise advertir sobre ese peligro. Y es que a los demonios les gusta esconderse... No quieren que sepamos lo que están haciendo, porque resultan más eficaces cuando no nos damos cuenta", filosofó.
Estas declaraciones desencadenaron una rápida reacción del arzobispo, que decidió retirarlo del cargo y cortar los lazos institucionales con la organización que lideraba.
Rossetti recibió la noticia "con tristeza" y se disculpó "por cualquier forma en la que no hubiera sido fiel a las enseñanzas de la Iglesia".
Tema candente
El tema de los ovnis en Estados Unidos ha vuelto al centro del debate público después de que el Pentágono comenzara el mes pasado, por orden de Donald Trump, a desclasificar archivos sobre fenómenos anómalos no identificados.
Previamente, en marzo, el vicepresidente JD Vance -de fe católica- generó revuelo al afirmar que los extraterrestres son "demonios" y admitir que está "obsesionado" con el asunto.
En febrero, el expresidente Barack Obama bromeó en una entrevista señalando que los extraterrestres "son reales", aunque aseguró que nunca los ha visto.
También rechazó la teoría de la conspiración de que el Gobierno estadounidense alberga restos de supuestos ovnis en las instalaciones militares Área 51, en el desierto de Nevada.