"El Deshielo", pactos de silencio y la nieve como "ejercicio de memoria"

Publicado:
| Periodista Digital: Gustavo Arismendi

Cooperativa conversó con la cineasta Manuela Martelli y la actriz Paulina Urrutia sobre el aplaudido largometraje estrenado este jueves en cines.

 Ronda Cine

"Era muy interesante revisar la historia a través estas generaciones y, principalmente, mujeres", reflexionó Martelli sobre su segundo largometraje tras "1976".

Llévatelo:

La desaparición de una joven esquiadora alemana en un hotel de montaña en la década de los '90 desencadena un misterio envuelto en silencios, sospechas y secretos en "El Deshielo", como reflejo del complejo proceso de transición a la democracia en Chile marcado por los pactos de silencio y la impunidad.

"Es una mirada sobre una generación que vivió la transición a la democracia y la película intenta revisar el cómo se construyó esa democracia desde el presente", aseguró la directora y guionista Manuela Martelli al conversar con Cooperativa sobre su segundo largometraje.

Tras "1976", la cineasta explora una época donde la normalidad es aparente y los secretos siguen enterrados desde la mirada de una niña, "Inés", interpretada por Maya O'Rourke, un gigantesco descubrimiento actoral que se transforma en el corazón de toda la película, teniendo a la actriz Paulina Urrutia como su abuela, quien personifica el pacto de silencio que se forma en torno a la desaparición.

"Era muy interesante revisar la historia a través estas generaciones y, principalmente, mujeres, del punto de vista de mujeres, pero no solo, sino que concentrándose en la familia, en la dinámica familiar. La familia siempre es multigeneracional", explicó Martelli.

Para la cineasta, "trabajar con estos tremendos actores fue un placer gigante. Aprendí un montón con la Paulina, con Mauricio Pešutić, con la Paula Zúñiga, la Marcela Salinas, etcétera. Un elenco tremendo que algunos vivieron eso (la transición a la democracia), tienen recuerdos de esa época, fueron partícipes incluso de empujar hacia esa transición".

Imagen foto_00000004
La joven Maya O'Rourke, a sus 10 años, es la verdadera revelación de la película. (Foto: Ronda Cine)

"Es un proceso de ir develándonos, nos vamos viendo en la película"

Urrutia, quien vuelve a la gran pantalla tras su largo tratamiento contra el cáncer, valoró participar en un largometraje como "El Deshielo" que sirva como "ejercicio de historia y de memoria" desde el presente.

"Toma un hito dentro de la época que retrata, que es el traslado del iceberg a la muestra de Sevilla. Hay todo un relato que es muy coherente y un relato de presente, es nuestra historia reciente, es un ejercicio de historia y de memoria del presente", destacó.

Por ello, celebra aún más que la segunda obra dirigida por Martelli haya sido elegida por la Academia de Cine de Chile para representar al país en los próximos Premios Oscar, luego de una muy positiva recepción en su estreno mundial en la competencia Un Certain Regard del Festival de Cannes.

"La película tiene una cantidad de lecturas que, evidentemente, hace que tenga una profundidad y, además, lo que va produciendo el ejercicio del develamiento a través de los ojos de la protagonista, que es una niña, cómo se va develando la realidad. Es un ejercicio que es muy inquietante, hace que la película se pase muy rápido, pero, al mismo tiempo, es un proceso de ir develándonos, nos vamos viendo en la película", reflexionó la actriz, cuya vida junto a su fallecido esposo Augusto Góngora fue abordada en el premiado documental "La Memoria Infinita".

Imagen foto_00000002
Paulina Urrutia interpreta a la abuela de "Inés", quien personifica el pacto de silencio que se forma en torno a la desaparición. (Foto: Ronda Cine)

Para Urrutia, "El Deshielo", pese a su trasfondo dramático, resulta ser una "invitación muy bonita" para "revisar nuestro pasado, pero al mismo tiempo es vernos en el presente".

Especialmente para ella, que "soy hija de la dictadura" y vivió el proceso de transición, incluso asumiendo desafíos creativos durante ese periodo.

"El hecho de que una ficción me haya permitido revivir eso, con la edad que tengo, siendo una abuela, es mágico. Solamente el arte puede regalarte esas cosas: volver a revivir una época y tener una nueva mirada respecto a lo que vivimos y lo que hoy podemos mostrar para que otros vean", destacó una emocionada Urrutia.

"Preguntas para el presente"

En "El Deshielo", la nieve se transforma en un protagonista más de la historia al representar ese silencio que jamás podrá ocultarlo todo, porque en algún momento se derretirá y terminará por develar todos los secretos que se ocultan bajo su blanco manto. Esto es algo que no solo puede representar a Chile, sino que también a múltiples naciones que han vivido sus propios periodos de silencio.

"La nieve opera como una imagen que creo que resuena tanto en la historia de Chile como en la historia de muchos países y en la contemporaneidad", reflexionó Martelli, especialmente al tener en su elenco a actores alemanes, como Saskia Rosendahl y Maia Rae Domagala, cuyo país "lidia también con sus propios silencios, pero cualquier país y cualquier persona".

"Es algo que tiene que ver con una actitud tanto individual como colectiva a veces de no querer entrar en esas zonas que nos generan conflicto, pero que quedan ahí", aseguró sobre la universalidad de los temas del largometraje.

Para Urrutia, resulta en algo más profundo: "Es un 'ejercicio de memoria', porque está en una época, pero, en realidad, lo que te hace preguntarte es por los silencios y los secretos que hay hoy, y todo lo que se oculta hoy. Eso es lo bonito de los ejercicios de memoria, que son preguntas para el presente".

Imagen foto_00000005
El largometraje fue grabado casi íntegramente en la cordillera de la Región de La Araucanía. (Foto: Ronda Cine)

"Un trabajo de relojería muy colectivo"

El largometraje, que es una producción conjunta entre Chile, Estados Unidos, España y México, fue grabado casi íntegramente en la cordillera de la Región de La Araucanía, con un rodaje marcado por las complejidades del clima y también la multiplicidad de idiomas de los actores en escena.

El trabajo con actores internacionales fue difícil porque, "en otro idioma, uno no tiene el manejo de la sutileza que tiene con el español", algo que solucionó recurriendo a "otras herramientas para conectarse con ese espacio sensible, ese espacio de la sutileza que uno puede tener en su propio idioma y creo que eso tiene que ver con lugares que no tienen que ver con la palabra: con la mirada, con el cuerpo y también con un trabajo previo de conocer al pie de la letra lo que se está diciendo. Es un desafío y es muy interesante".

No resulta gratuito entonces que Martelli haya descrito en múltiples ocasiones a la producción como "un pequeño 'Fitzcarraldo'", en referencia a la dificultosa y caótica realización del citado largometraje de Werner Herzog.

"El cine es un artefacto, es un juego de magia. A ti te parece que la nieve cae en el momento exacto, pero la nieve no cae en el momento exacto", sinceró entre risas la cineasta, dando cuenta de que, al llegar a grabar a Antillanca, "no había una gota de nieve. Era un desierto que, además, como era tierra volcánica, era un desierto negro y tuvimos que esperar la nieve, y en esa espera, tuvimos que reescribir el guion para que justamente las cosas cayeran cuando tenían que caer".

En definitiva, Martelli describió toda la producción como "un trabajo de relojería que te diría que fue muy colectivo, porque fue un trabajo de ponerse a pensar, de juntar todas estas cabezas, a ver cómo armábamos de nuevo este puzle sin tener la nieve en el momento que la necesitábamos".

"El Deshielo" se estrenó este jueves 3 de septiembre en cines de Chile.

LEER ARTICULO COMPLETO

cartelera de conciertos
contenido de servicio
Suscríbete a nuestro newsletter