La influencer chilena Josefa Sáez tomó una drástica medida en sus redes sociales tras recibir duras críticas por un polémico video donde se ve cómo ella y su papá le dan un trozo de pescado con wasabi a su perro.
Acusada de maltrato animal y recibiendo una oleada de críticas en sus diversas redes sociales, Sáez optó por modificar la configuración de su cuenta de Instagram a privada para no recibir más ataques.
De hecho, la chilena cuenta con contratos para la creación de contenidos con diversas empresas y justamente una de ellas, la multitienda Falabella, tuvo que limitar los comentarios al recibir cuestionamientos por trabajar con la ahora polémica influencer.
"Mi papá nunca lo hizo con querer; literal, fue solo de inocente. No es que no quiera al perro, son como mejores amigos, él no sabía que lo que estaba haciendo estaba mal", se defendió en su cuenta de TikTok ante sus casi 500 mil seguidores.
"No creo que sea necesario mandar mensajes de amenaza como los que me llegaron a mí, que igual fueron súper fuertes" y señaló que "todos pueden cometer errores".
La situación derivó en que reflotaran antiguos registros que incrementaron las críticas contra ella sobre maltrato animal, donde defendía que había que operar a un exótico loro de la familia para que no vuele, al igual que otra ave perteneciente a su bisabuela.