Patricio González, académico del Centro de Investigación de Riesgo y Agroclimatología de la Universidad de Talca, advirtió en Cooperativa sobre los efectos que puede provocar el fenómeno de El Niño en Chile durante los próximos meses, dada la probabilidad de lluvias intensas durante julio, agosto y el inicio de la primavera.
El especialista advirtió que, debido a la falta de infraestructura urbana adecuada, como colectores de aguas lluvia y defensas fluviales, nuestro país no está suficientemente preparado para enfrentar eventos de precipitaciones concentradas como las que podría traer El Niño. Las consecuencias de ello se han visto confirmadas, en años recientes, en regiones como el Maule: "Las ciudades de Chile están hechas para el verano y no para el invierno", afirmó González.
El agroclimatólogo también abordó la preocupación del mundo agrícola ante la eventual extensión de las lluvias hacia septiembre y octubre, debido al daño que la combinación de humedad y altas temperaturas podría provocar sobre cultivos de exportación como cerezas, avellanos, frutales y viñas.