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"El Chino" contó su verdad: "No fuimos a carretear, sino a turistear de noche"

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Autor: Redacción Cooperativa

Manuel Orellana habló en televisión sobre el mediático rescate en el Cajón del Maipo que lo convirtió, junto a dos parvularias, en personaje de fama nacional.

"Todos pensaban lo malo: que andábamos de jarana, pero nunca pasó nada entre nosotros; nos respetamos, orábamos, porque somos evangélicos", aseguró.

"No nos imaginamos lo que íbamos a provocar... Le pido disculpas públicas a todo el país, al Presidente, los rescatistas... Me arrepiento, con todo esto estoy perdiendo mi relación de pareja, porque ella no me cree", confesó "El Chino".

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"Todos pensaban lo malo: que andábamos de jarana, pero nunca pasó nada entre nosotros (...) No fuimos a carretear, sino a turistear de noche", aseguró en televisión Manuel "El Chino" Orellana, quien saltó del desconocimiento a la fama en apenas un par de días a raíz de la sorprendente historia de su rescate en el Cajón del Maipo, donde quedó atrapado junto a dos parvularias en medio del reciente temporal.

Entrevistado en el programa "Hay que decirlo", de Canal 13, Orellana descartó el mar de especulaciones sobre fiesta y desenfreno sexual que desató el caso en redes sociales y medios de comuniación, y que incluso se volvió tema de comentario y crítica por parte de autoridades políticas.

"La gente habla calumnias, cosas que no son reales... Yo tengo mi pareja, ellas (las 'tías') tienen sus parejas, y no tengo necesidad de buscar pololas. Estábamos preocupados de nuestras parejas", aseguró Orellana.

"Yo tengo hijos y seres queridos, eso era lo que me importaba. Las dos (Martina Núñez y Magdalena Retamal) querían llegar a sus casas, porque una era comprometida, otra soltera, pero vivía con su abuelita postrada", relató el hombre.

"No estábamos con exceso de drogas ni alcohol", insistió. Ya atrapados dentro del refugio, "en el día cocinábamos y nos dividíamos roles. Y orábamos, porque somos evangélicos; (entonces) oramos, no rezamos. Yo le pedía a Dios y ellas me escuchaban", relató "El Chino", señalando que, como hombre "de montaña", uno de sus afanes era proteger y calmar a sus acompañantes: "Estaba sufriendo sicológicamente, echaba de menos a mis seres queridos, pero no podía ponerme a llorar".

"No tuvimos acceso a la disco"

En la entrevista realizada por Ignacio Gutiérrez, Orellana explicó cómo se gestó la salida nocturna que desató el caos.

"Yo conocía a estas tías del jardín porque mi familia es comerciante y vive en la misma avenida del jardín, así que siempre nos topábamos con ellas en la feria, en el supermercado, siempre como amigos, respetándonos y buena onda", dijo.

Ad portas del fin de semana largo, ellas lo invitaron a divertirse, pero "pasó que no tuvimos acceso a la disco, y por eso nos fuimos para allá, (al Cajón del Maipo)".

Sin embargo, "no fuimos a carretear, sino a turistear de noche", sostuvo.

"La idea de ir allá fue de los tres: las dos parvularias y yo. Yo fui como su guía turístico, porque conozco la zona, conozco el refugio, andaba a caballo por ahí, he tenido aventuras de arriero, en la montaña, sobrevivencia y todo eso", relató.

Consultado sobre la temeridad de su acto, explicó: "Yo soy ermitaño, no ocupo teléfono ni redes sociales, así que no sabía que se venía el frente de mal tiempo".

Por otro lado, "siempre hay controles rutinarios en Las Vizcachas para llegar al Cajón del Maipo, pero en el camino no hubo ni un control; las barreras estaban abiertas, y pasé despacio por la comisaría y no me pararon ni nada, (...) así que seguimos avanzando".

"La Magdalena se puso a gritar que nos íbamos a morir"

"Llegué a las termas y no había nadie. Ahí yo me puse nervioso, así que les dije que la hiciéramos cortita: 'Se sacan unas fotos y nos vamos al tiro', sin tirarnos al agua porque nadie llevaba la ropa adecuada", pero "todo se complicó cuando la camioneta empieza a patinar".

"Se me empezó a ir (el vehículo) para atrás, y el lado del chofer quedó en un barranco. Ahí Magdalena, la (parvularia) rubia, se puso a gritar diciendo que nos íbamos a morir, y que no se quería morir", rememoró.

"(Entonces) nos bajamos y les dije a las chiquillas que nos quedáramos ahí no más, porque estaba oscuro y nos podíamos desbarrancar, que mejor nos fuéramos para el refugio, que estaba a 15 minutos caminando", expuso.

"Al segundo día ya había un metro de nieve, empezó a caer nevazón con viento y no se veía nada. Estuvimos cuatro días así, la nieve quemaba, todo oscuro. Yo las tranquilizaba diciéndoles que nos iban a rescatar, que mi papá es de allá y nos iba a encontrar a caballo, o (les decía que) iba a llegar Pangal a rescatarnos", contó.

"Pido disculpas públicas a todo el país"

"Nunca pensamos que iba a ser un tema nacional, todo Chile movilizado buscándonos", confesó "El Chino" a Canal 13.

"No nos imaginamos lo que íbamos a provocar. Soy consciente de lo que causamos y le pido disculpas públicas a todo el país: al Presidente (Kast), los ministros, rescatistas, mi familia, mi mujer, todos los que nos conocen y estaban preocupados", declaró Orellana, reconociendo que el incidente generó una crisis en la relación con su pareja, Génesis.

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